Muchas parejas utilizan el juego de roles para salir de la rutina sexual. Se plantean situaciones diferentes o se ponen cada uno en el lugar del otro. Es algo que les ayuda a desinhibirse y a realizar cosas que de otra forma no harían.

Disfrutar de la ropa interior de tu pareja o tomar el rol del otro para comprobar que es lo que experimenta con lo que le hacemos en la cama o para experimentar cosas que están mejor o peor vistas dependiendo quién de los dos las haga, es otro forma divertida de practicar sexo y abrir nuestra mente a otro tipo de experiencias excitantes.

También nos sirve para hacerle entender a nuestra pareja algunas cosas que no nos gustan, pero que no sabemos cómo decírselo. Cambiando de roles puede ponerse en nuestro lugar y comprender mejor ese rechazo o malestar a realizar ciertas prácticas.

Dentro de este cambio de roles se utilizan mucho, prácticas de tipo sadomasoquista. El más dominante de la pareja pasa a ser el sumiso y a recibir las órdenes de la persona a la que habitualmente dirige. Es una especie de venganza amorosa que resulta muy sensual y excitante.

Aunque el factor sorpresa pueda ser muy excitante, no es conveniente que estos casos recurramos a él. Para llegar a realizar este tipo de prácticas es muy importante haberlo hablado todo con anterioridad y estar totalmente de acuerdo en lo que se va a hacer. En prácticas que impliquen algún tipo de maltrato físico (azotes, látigos, ataduras…) marcar muy bien los límites que no se deben superar. No es algo que se pueda hacer sin planificarlo, ya que, alguno de los dos puede llegar a sentirse incómodo, e incluso humillado, y algo que tiene que ser placentero, puede convertirse en algo muy desagradable.

Llega un momento de la relación en la que la rutina sexual hace su aparición, nos vamos dejando llevar por ella y parece que es muy difícil salir de ella. Debemos animarnos a experimentar estos juegos de roles, ya que, además de ser algo que nos va a resultar muy placentero, va a reavivar nuestra vida sexual y a reforzar nuestra relación.