Matrimonio sin sexo

Es una realidad que muchas parejas, tras un aparente matrimonio feliz, son más unos compañeros de piso que una pareja real, ya que el sexo es muy poco o nada frecuente entre ellos. Sin embargo, esta no es una realidad poco habitual, según las estadísticas, alrededor de un 20% de los matrimonios no practican sexo. Pero ¿Qué es un matrimonio sin sexo?

Podemos definir un matrimonio sin sexo aquel en el que las relaciones sexuales que se llevan a cabo dentro de él no supera las diez al año y, aunque puede haber excepciones, lo normal es que no sea un matrimonio feliz. Eso hace que el matrimonio sea más vulnerable y, a la larga, más propensos al divorcio.

Algunas de las causas que pueden llevarnos a esta situación son las siguientes:

– La rutina. Después de varios años juntos entramos en una rutina diaria que nos hace estar pendientes de otras cosas. El cansancio, los problemas del trabajo, los hijos… todo ello nos va haciendo reducir los momentos de intimidad y, al final, las relaciones sexuales se pierden.

– Reproches. Cuando alguno de los miembros de la pareja tiene algún tipo de rencor o resentimiento hacia su pareja, se hace muy difícil mantener relaciones sexuales. Aunque en un primer momento se intente, la falta de ganas y motivación hacen que esas relaciones no sean satisfactorias y que su práctica se vaya diluyendo en el tiempo.

– Falta de amor.  Hay parejas a las que, por motivos diversos, se les “rompió el amor”, pero siguen manteniendo una relación.

El sexo es una parte fundamental dentro de la relación de pareja  y para evitar tener que llegar a la ruptura, es muy importante plantearse el problema y enfrentarnos a él si queremos superarlo y seguir siendo felices con nuestra pareja. Si es necesario debemos recurrir a la ayuda de algún profesional para poder desbloquear esa situación y recuperar una vida sexual plena con nuestra pareja. En el caso de que haya desaparecido el amor, va a ser más difícil, pero, igualmente, habría que enfrentarse a ello y, si no hay forma de recuperarlo, pensar en seguir cada uno por su lado.