Sexo en un lugar público

El sexo en un lugar público provoca sensaciones más grandes. La adrenalina se dispara, la ansiedad comienza a apoderarse de nosotros y la emoción nos hace sentirnos aún más excitados.  Estas son algunas de las sensaciones que disfrutan los que sufren o, en este caso, disfrutan de tener agorafilia. Es decir, los que tienen atracción por tener sexo en un lugar público.

El sexo en un lugar público expone a los ojos de los curiosos e, incluso, a una sanción económica. Pero probablemente la mayor exposición es ante el rubor que supone el hecho de ser descubiertos. Las sensaciones que genera esta posibilidad es, precisamente, el encanto mayor de practicar sexo en un lugar donde podemos ser descubiertos. El miedo a ser descubiertos resulta altamente excitante.

El sexo en un lugar público sólo se puede considerar un problema cuando queremos llevarlo a cabo a pesar de la oposición de nuestra pareja sexual. Cuando es tanta la necesidad que tenemos de disfrutar de las sensaciones que produce que queremos imponer nuestro deseo a otra persona que no quiere hacerlo. En ningún otro caso se puede interpretar como un trastorno sexual. Por supuesto que no cuando se trata sólo de una fantasía sexual más y tampoco cuando se pone en práctica con el consentimiento de nuestra pareja sexual, en cuyo caso, estamos sólo ante un juego sexual inocente y sin ninguna consecuencia negativa para nadie.

El probador de la tienda de ropa de un centro comercial es el lugar preferido por la mayoría de los aficionados al sexo en un lugar público.  La escasa intimidad que suele proporcionar la habitual cortina que hacer las veces de puerta resulta de lo más excitante para los aficionados a esta práctica.

El baño público, por ejemplo, de un bar o de una discoteca, es otro de los lugares más frecuentados por los que disfrutan con el sexo en un lugar público. El constante trasiego de personas La entrada y salida de gente ajena a nosotros mientras nosotros practicamos nuestra salvaje sesión de sexo es una de las circunstancias más celebradas por los que disfrutan de este tipo de encuentros.