En la entrada de ayer pudimos ver algunos de los mitos sobre sexo que, a pesar de la información de la que disponemos hoy en día sobre todo lo referente al sexo, todavía mucha gente piensa que son ciertos. Hoy os contamos algunos más.

– La eyaculación precoz sólo afecta a los jóvenes.

Muchos hombres piensan que la eyaculación precoz es un problema que sólo aparece en los primeros momentos de la vida sexual, sin embargo, es un problema que afecta a más del 30% de los hombres y más de un 70% la ha sufrido en algún momento. Algunas de las causas de que la eyaculación precoz aparezca en hombres que han superado los 30 años pueden ser, problemas cardiovasculares, depresión, ansiedad, disfunción eréctil o algún problema de tipo neurológico. También puede ser un efecto secundario debido a problemas de próstata. Sin embargo, existen algunos ejercicios que nos pueden ayudar a retrasar el momento de la eyaculación.

– A partir de cierta edad, el sexo ya no es importante.

El sexo es importante a cualquier edad, ya que forma parte de nuestra salud tanto física como mental. Hay muchas personas que asocian el envejecimiento con una disminución del deseo sexual, sin embargo, ésta puede deberse a otro tipo de factores, como problemas de ansiedad, carencias hormonales, depresión, efectos secundarios de algún medicamento, problemas de comunicación o haber perdido a la pareja.

– El exceso de actividad sexual agranda la vagina.

No se trata realmente de que la vagina se agrande, pero existen ciertas circunstancias, como los partos, en las que los músculos de la vagina pierden su tono muscular y las sensaciones durante la penetración son menores. Para volver a tonificarlos podemos recurrir a los ejercicios de Kegel o, para casos más graves, recurrir a la cirugía para reconstruir el suelo pélvico.

– Hay alimentos afrodisíacos.

Existe la creencia de que hay una serie de alimentos tienen la propiedad de influir en nuestro estado de ánimo y de despertar nuestro deseo sexual. Sin embargo, se han realizado muchos estudios en este sentido y los resultados obtenidos no han sido capaces de demostrar que alimentos como las ostras, el chocolate o la canela produzcan este tipo de efecto. Por lo que se podría concluir que no existen los alimentos afrodisíacos como tal.