Según el Informe Durex de Bienestar Sexual, los españoles tenemos relaciones sexuales una media de 118 veces al año. Esto supone echar un par de polvos a la semana. Entonces ¿es esto lo normal? ¿Cuál es la frecuencia sexual correcta?

En general, todo este tipo de informes sobre la frecuencia con la que debemos practicar sexo, concluyen que lo más saludable es hacerlo cuantas más veces mejor. Sin embargo, como casi todo en la vida, esta afirmación es relativa. Habrá mucha gente que piense que esta media es muy alta y otros para los que será muy baja (la media de los alemanes es de 139 al año).

La realidad es que cada persona tiene su propio ritmo sexual. Según los sexólogos, para sentirnos completamente realizados, es suficiente con que lo hagamos las veces que nos lo pide el cuerpo. Para algunos con hacer el amor un par de veces al mes, será suficiente, y habrá otros que necesiten hacerlo a diario. El problema llega cuando en una pareja, esa frecuencia sexual no coincide, y uno de los dos, siempre tiene más ganas que el otro.

Lo ideal sería que, cuando uno tuviera ganas de sexo, el otro estuviera dispuesto a satisfacerle, pero esto no suele ser lo habitual. En general, los hombres suelen tener más ganas que las mujeres, pero también nos podemos encontrar con hombres a los que, en un momento determinado, no les apetezca.

Estas son algunas pautas que podemos seguir para evitar conflictos:

– El ritmo lo marcará la persona con menos deseo. Tiene su lógica. Si lo hacemos al contrario, podemos agobiar a nuestra pareja y no va a disfrutar de esos encuentros.

– Llegar a un acuerdo. Debemos mostrarnos razonables y alcanzar un pacto que satisfaga a las dos partes. Sin embargo, puede resultar complicado adaptarse a la persona que tiene menos ganas sin sentirse un poco frustrado.

– Recurrir a la masturbación. Es lo más recomendado en las terapias de pareja cuando resulta difícil adaptarse a la falta de ganas del otro. No hay nada de malo en recurrir al auto-erotismo para satisfacer nuestras necesidades sin que afecte a nuestra relación.