El pene

A veces pudiera parecer que el pene es el protagonista absoluto de todas las relaciones sexuales. Muchos hombres están completamente obsesionados con el tamaño de su miembro viril. Lo que no sabemos muy bien es cómo llegó un simple falo a convertirse en un absoluto símbolo de poder. Puede que la respuesta esté relacionada con el patriarcado marista imperante en la mayoría de las culturas que nos han precedido y, cómo no, al modelo sexual basado casi exclusivamente en el coito que ha prevalecido a lo largo de los tiempos. ¿A qué se debe que demos tanto protagonismo al pene en una relación sexual?

No cabe duda el modelo heterosexual que ha sido imperante a lo largo de la Historia se ha basado en el el control de las relaciones sexuales por parte del hombre dándole un papel secundario a la mujer. De hecho, estos roles sexuales se pueden extrapolar a casi todos los ámbitos de la vida social del ser humano a lo largo de los tiempos. El hombre, representado por su pene, ha adquirido, tradicionalmente, un papel activo mientras la mujer ha sido relegada a una actitud pasiva incluso sin llegar a reconocerle el derecho al placer.

La evolución social que hemos experimentado, especialmente desde la última parte del siglo XX hasta nuestros días, afortunadamente, en las sociedades más avanzada, ha tratado de corregir este desatino. Por supuesto que se le reconoce a la mujer el derecho al placer, sin embargo se sigue viendo al hombre, especialmente a su pene, como el proveedor de ese placer ya que, fundamentalmente, la búsqueda de ese placer se limita al coito, donde el falo, por supuesto, tiene un protagonismo innegable.
El machismo, por tanto, no sólo perjudica a la mujer sino que también causa daños al hombre que, por un lado han de sentirse obligados a general placer y, por otro, deben generar ese placer exclusivamente a través de su pene, como si hubieran de desprenderse de el resto de su cuerpo para centrar todas sus energías en su aparato genital, perdiéndose por tanto la posibilidad de vivir una sexualidad completa.