Si tu pareja y tú estáis pensando en salir de la rutina y ponerle un poco de picante a vuestra relación, una de las opciones es la del intercambio de parejas. El swinging, como se conoce en inglés a este tipo de práctica, es algo que no es nuevo, pero que en los últimos años se ha puesto muy de moda y hay muchos locales que están especializados en ello.

Lo primero que debéis hacer es informaros de las reglas del swinging y de las posibles consecuencias que se pueden derivar de una práctica como esta y de cómo pueden afectar a vuestra relación. Muchas veces, salirse de lo habitual tiene sus riesgos, ya que no todos reaccionamos de la misma manera cuando llevamos a la práctica alguna de nuestras fantasías sexuales. Lo que en principio puede parecer excitante, puede terminar como algo desagradable. Hay parejas a las que les ha servido para reforzar su relación, pero otras han acabado separándose.

Los locales en los que se practica el swinging suelen ser muy discretos y su diseño crea un ambiente propicio para el erotismo. Suelen tener un bar en el que puedes tomar algo con tu pareja mientras que vas viendo a las demás parejas que hay por ahí y, después de un primer contacto, se pasa a otro tipo de sala, más discreta, en la que ya comienza la acción. En algunos también hay una zona con una especie de baño turco donde la gente pasea desnuda, salas en las que se practica sexo abiertamente o cuartos oscuros donde la gente tiene sexo sin verse. Tampoco es necesario llegar hasta el coito, se puede acordar previamente practicar “soft swing”, que consiste en besos, caricias y tocamientos.

Es imprescindible saber respetar las reglas, y la más importante es que no se puede tocar a nadie que no quiera ser tocado. Si alguien nos dice que no, debemos aceptarlo y no insistir. Para evitar sorpresas es importante decir cuáles son nuestras preferencias, ya que puede haber parejas heterosexuales y homosexuales.

Si alguno de los dos es celoso, inseguro, en vuestra relación no existe la suficiente confianza o no estáis completamente convencidos de lo que vais a hacer, es mejor que os quedéis en casa.