Juguetes sexuales

¿Los juguetes sexuales más caros son de más calidad? A juzgar por el viejo dicho de que «se obtiene lo que se paga», es probable que asumamos que el objeto más caro es el mejor. En general, ésta es una buena medida suponer que un producto caro se fabricó con materiales de alta calidad y con mano de obra cualificada. En general esto es así pero ¿es éste el caso cuando se trata de juguetes sexuales?

Antes de profundizar en el debate sobre si el precio es realmente el único factor determinante de un juguete sexual, vamos a echar un vistazo más de cerca sobre este asunto. Juguetes sexuales: ¿quién los necesita? ¿Para quién se hicieron? ¿Por qué alguien querría comprarlos?

Recientemente he sido sorprendido por la revelación de que hay gente que todavía cree que los juguetes sexuales son exclusivamente dominio de las mujeres. En este sentido, puedo decir que hay hombres que trabajan como probadores de juguetes sexuales y tienen una media de 15 orgasmos a la semana. Si no hubiese  juguetes sexuales para los hombres,  habría una protesta pública. Especialmente de las mujeres.

Sí, realmente hay tantos  juguetes sexuales pensados para los hombres como para las mujeres. También hay juguetes sexuales para las parejas a las que les gusta utilizarlos juntos. Si un a cosa está clara es que los juguetes del sexo, sin duda, pueden añadir una nueva dimensión a la masturbación y el sexo que a muchos les resulta imposible de lograr sin una ayuda adicional.

En general, la industria de los juguetes sexuales es muy respetuosa con sus clientes. este tipo de aparatos son , desde luego, instrumentos muy íntimos que, en la gran mayoría de los casos, son tratados, desde su fabricación, con una delicadeza extrema. Desde la selección de los materiales hasta el proceso de manufactura el cariño que los fabricantes ponen su artilugios es sólo comparable al que pondremos nosotros luego con su uso. De esta manera, está más que justificado que los juguetes sexuales tengan precios que pueden parecernos elevados. Sin embargo, la calidad del producto merece catalogar al estándar de los juguetes sexuales como objetos de alta gama.