Actualmente podemos encontrar en el mercado todo tipo de preservativos: de látex, de poliuretano, con espermicidas, sin ellos, finos, estriados, de sabores… así que podemos elegir el que mejor se adapte a nuestras necesidades. Os damos una pequeña guía sobre los tipos de condones que existen.

Con tanta variedad, es posible que nos cueste un poco poder decidir cuál es el nuestro condón ideal. Los fabricantes de preservativos cada vez lanzan al mercado nuevas alternativas con diferentes texturas, colores, sabores o lubricantes específicos, con la finalidad de facilitar nuestras relaciones sexuales.

Por eso, debemos informarnos bien para poder elegir el más adecuado y no estropear nuestros momentos más íntimos, evitando la falta de sensibilidad, molestias durante la penetración o miedo a que se pueda romper.

El látex es el material del que están hechos la mayoría de los condones, pero también tenemos la opción del poliuretano si alguno de los dos tiene alergia al látex. Suelen ser más finos que los de látex, pero también menos flexibles. Una de sus mayores ventajas es que se les puede aplicar cualquier tipo de lubricante, mientras que a los de látex sólo les sirven los que son con base de agua.

En este caso, el tamaño sí importa. Por suerte, hace años que dejo de existir la talla única y podemos encontrar condones con diferentes medidas que se adaptan al tamaño y a la forma de nuestro pene, haciendo que la penetración sea más cómoda y segura. En el caso de que no encontremos nuestra talla correcta, existen preservativos anatómicos que se adaptan completamente a la forma del pene.

Suele venir en un pequeño sobre herméticamente cerrado que los conserva en perfecto estado. La mayoría llevan incorporado un lubricante que facilita su colocación y la penetración.

También podemos encontrarnos otras opciones más divertidas para disfrutar de una noche más especial y los tenemos con colores que brillan en la oscuridad, con geles comestibles y con aromas como la fresa, la vainilla o el chocolate.

Para las parejas que se quejan de que con los preservativos se pierde sensibilidad, están los condones extrafinos. Son casi imperceptibles y el riesgo de rotura es el mismo que el de los condones normales. También están los que tienen pequeños relieves o estrías pensados para dar mucho mayor placer.

Los que os habéis llevado alguna vez un susto y queréis la máxima seguridad, tenéis los que vienen cubiertos con sustancias espermicidas. Para los que sufren de eyaculación precoz o simplemente quieren alargar un poco más el momento de la penetración, están los que tienen efecto retardante, que incorporan un anestésico que reduce la sensibilidad y permite retrasar el momento del coito.