Deseo sexual

Termina el verano y la vuelta a la rutina provoca que la pareja tenga menos ganas de practicar sexo. El estrés post vacacional, volver a ver a los compañeros en el trabajo o, incluso,  preocupaciones como las económicas y familiares pueden traer de la mano una disminución del deseo sexual.

Esta falta de deseo puede estar relacionada con dos factores, los psicológicos y los físicos. De cualquier manera, lo recomendable es acudir a un profesional para poder resolver estos problemas de manera rápida. Los aspectos psicológicos como la rutina, la vuelta a los estudios, a las tareas de la casa influyen de manera significativa en la disminución del apetito sexual. Como posible remedio, existen conductas específicas para esta patología y, además, según muchos profesionales, la práctica de deportes o técnicas de relajación ayudan a mejorar esta disminución del deseo sexual.

Otro de los motivos más comunes es el cansancio físico, ya que a la vuelta de las vacaciones acumulamos más horas de trabajo y menos de descanso. Este motivo es uno de los responsables de provocar algún trastorno del sueño bajando nuestra libido. Entonces, lo único que pretendemos es descansar y dormir, por lo que el deseo sexual pasa a un segundo plano.

El regreso a la gran ciudad después del periodo vacacional también nos puede provocar depresión y esta puede ser la causa de una disminución en el deseo sexual. Los antidepresivos que utilizamos para combatir la depresión pueden perjudicarnos ya que, como efecto secundario, puede poner nuestra libido bajo mínimos.

Los factores orgánicos que bajan el deseo sexual suelen estar asociados a mayores patologías como el colesterol alto o la hipertensión, que pueden impedir que el riego de la sangre llegue al pene de manera fluida, cuyas consecuencias pueden llegar a ser la disfunción eréctil. En verano es habitual que descuidemos un poco nuestra dieta y abusemos de alimentos que no son recomendables. El tabaco y el alcohol también son factores que disminuyen el riego sanguíneo.

Por lo tanto, la mejor manera de recuperar el deseo sexual con la pareja es tomarse la vida con calma, descansar lo mejor posible y comer de una manera equilibrada. Recuperaremos el apetito sexual en cuanto dejemos de pensar que las vacaciones han finalizado.