Nueva pareja

Aunque estés experimentado y hayas pasado por muchas camas, la primera vez con una nueva pareja siempre nos pone nerviosos. El debut en el tema sexual con la nueva pareja siempre nos altera. El primero de todos nos llenó de nervios incluso de caos, al tratares de algo desconocido.

Sabes que en esta cita va a haber más que besos, roces y caricias. Esto nos pone bastante inquietos. Debes demostrar a tu nueva pareja que somos expertos en la materia y que tenemos la capacidad de disfrutar y de dejar que nos disfruten.

Con la nueva pareja comienza con el pie derecho. Desecha los miedos personales que tienes en el inconsciente que te dicen que no eres lo suficientemente bueno. Ya has tenido experiencias eróticas y estás preparado. Pero cada uno trae sus historias de las anteriores relaciones.

El sexo masculino se preocupa más por tener una buena erección y por no eyacular precipitadamente. Las chicas, por su parte, están basadas en que el varón llegue al orgasmo y parecer creativas. Ambos entendemos el éxito de la relación en que la otra parte esté satisfecho. Pero esto no debe ser así. Debemos entender que la nueva pareja trae sus conflictos anteriores. Por ello, cada uno debe ser responsable de su propio placer, aunque parezca egocéntrico.

Nadie nos puede enseñar a sentir a otra persona, ni debemos decidir lo que le gusta, ni mucho menos a conocer el cuerpo de la nueva pareja. En el tema mental debemos emplear nuestros esfuerzos en dar placer a la otra persona. Un proceso de vivencia del placer, compartirlo con el otro y no pensar.

Si el hombre cuando está manteniendo relaciones sexuales con su nueva pareja dedicara toda la energía en reconocer las sensaciones que tiene, no tendría esas pérdidas ocasionales de erección y controlaría la eyaculación. De igual manera, si las mujeres dedicaran el acto sexual a disfrutar, sentir y desenchufar su mente de otros pensamientos no habría problemas para llegar al orgasmo. Y, por supuesto, tampoco tendrían la presión de creerse medios de satisfacción.

El hecho de mantener relaciones sexuales con una nueva pareja no debe agobiarnos, lo único que debemos tener claro es que estamos obligados a disfrutar.