Sexo en el coche

El coche con los cristales empañados que se mueve y chirría es la imagen del sexo adolescente. Dentro, medio desnudos y sofocados, los amantes se afanan en intentar disfrutar de una sesión de sexo para llegar al orgasmo. En cualquier sitio podemos colocar nuestro hotel de 8 cilindros, la calle oscura, el parque que por la noche está vacío o cualquier otro lugar. El coche puede convertirse en el sitio perfecto para desfogarse con la pareja.

Si la cama o la lavadora nos parecen lugares aburridos, el coche nos ofrece nuevas posibilidades. Perfectos puntos de apoyo, espacios perfectamente diseñados para adquirir posturas que permitan penetrar o ser penetrados, realizar sexo oral o, simplemente, acariciar. Ya no terminamos con tortícolis, con lumbago o con los codos magullados. Te vamos a contar varias maneras de disputar del sexo en el coche sin que sea necesario trabajar en el Circo del Sol.

El asiento del copiloto del coche situado lo más atrás posible, ella tumbada y los pies en el salpicadero. El agachado en el espacio que queda entre sus piernas, preparado para realizar un gran cunnilingus. Si lo que quieres es practicar el coito, que ella suba sus pies un poco más hasta el parabrisas, recuéstate sobre ella y realiza el misionero.

El asiento del conductor del coche totalmente echado hacia delante y el respaldo reclinado hacia el volante. Ella se colocará en la parte de atrás en cuclillas apoyando las manos en el respaldo o en los laterales y él sentado en el asiento trasero sosteniendo los muslos de ella para realizar un buen sexo oral para, después, bajar sus caderas y así poder penetrarla.

Ella acostada en el asiento trasero colocando las pantorrillas en los hombros de él. Él tumbado sobre ella cogiendo sus caderas y subiéndolas hasta que sus pies toquen el techo del coche para comenzar la penetración. Si ella mueve los pies como si estuviera andando sentirá más la penetración.

Para finalizar con este tutorial de posturas, la más difícil de todas, sólo es cuestión de práctica. Él colocado de espaldas en el asiento de atrás con las piernas abiertas, coge a tu chica de espaldas a ti por la cintura. Que se sujete con las manos en los cabeceros de los asientos delanteros del coche y las piernas también apoyados en el asiento delantero. Tendrás la sensación de volar. Es difícil, pero la sensación es fantástica.