rutina

Mantener la pareja es una tarea que no resulta nada fácil. Conlleva bastante trabajo y esfuerzo diario evitar la rutina. Pero, al mismo tiempo, puede llegar a ser un espacio de felicidad y placer a partes iguales. También puede suponer la base de una vida sexual plena, activa y segura. Pero, ¿qué pasa cuando la rutina se va adueñando de esos encuentros?

El ajetreo de la vida diaria, la falta de tiempo y los diminutos espacios para el relax y la diversión de ambos. Esta es la respuesta de muchas parejas que tienen una vida sexual activa en su deseo y su recuerdo pero muy poco en la práctica. Por eso muchas parejas se resienten. Pero la alternativa para no llegar a ese momento y caer en la rutina puede basarse, simplemente, en una buena comunicación.

La comunicación es uno de los aspectos más delicados para tratar en cualquier relación de pareja, sobre todo en aquellas que duran mucho tiempo y tienen mayor exposición al desgaste. Existen personas que pueden hablar respecto de su vida sexual con casi cualquier persona menos con su pareja, según afirma Paula Vieyra, que es psicóloga especialista en terapias de pareja. Aunque también hay parejas que no hablan de insatisfacción sexual con nadie, debido a que socialmente, es difícil admitir que ya no es lo mismo estar con el otro y que, además, la rutina atenta contra algo que, se supone, se produce desde la seguridad.

Según Paula, las parejas que dialogan y pueden pedir incorporar cosas nuevas a la rutina son las que logran superar con solvencia los dilemas. Es por eso que, la comunicación debe ser como un foro abierto, donde uno se preocupe por su relación, para que, de esta manera, ambos se preocupen por el bienestar de ambos. El único objetivo final debe ser conseguir una relación satisfactoria cuya meta sea el goce de la pareja.

La Dra. Cristina Tinelli, médica ginecóloga, con capacitación especial en salud sexual y reproductiva, esterilidad y fertilidad, explica  que el mensaje siempre es de optimismo ya que el hecho de que evidencien el problema no es poco. Entenderlo como problema ya genera la posibilidad de hacer algo al respecto. Para resolver el problema de la rutina, las parejas tienen diferentes vías para solucionarlo en las consultas de los especialistas.