disfrutar

Cuando hablamos de sexo dejamos volar nuestra imaginación, bien para pensar en alguien, en una situación o, simplemente, en una aroma que nos evoca algo especial. Sin duda la imanación es un factor de gran importancia que nos ayudará a disfrutar de manera más intensa de ese momento. Hay veces que no nos es fácil llegar al orgasmo o tenemos problemas para disfrutar de la situación porque nos bloqueamos, porque estamos pensando en otra cosa o porque no nos concentramos por culpa, por ejemplo del entorno. Esto demuestra que nuestros pensamientos influyen de una manera plena en las relaciones sexuales que mantenemos.

Cuando estás tranquilo, relajado y dispuesto a disfrutar, ¿en que piensas? Todos tenemos varias cosas con las que dejamos volar nuestra imaginación y que sabemos que nos van ayudar a excitarnos. Muchas veces pensamos en fantasías sexuales, ya sean realizadas o que nos gustaría realizar en algún momento de nuestra vida.

No significa nada malo que dejemos volar nuestra imaginación. No significa que no vayamos a disfrutar con la otra persona, que no sabe estimularte o que le vayas a ser infiel por pensar en estas cosas. Lo podemos entender como un complemento a la relación, una ayuda más para llegar a la excitación. Existen muchos pensamientos que pueden ayudar a estimularnos y, de esta manera, nos permiten disfrutar mejor de las relaciones sexuales.

Ser observado por una ventana, mantener sexo en un lugar público, imaginarte con alguien en concreto, famoso, compañero del trabajo, alguna persona que te despierta mucho interés pero que sabes que esta prohibido. Son sólo añgunas de las maneras que tenemos para disfrutar con la imaginación.

Practicar sexo con desconocidos de una forma inesperada y salvaje osuna fantasía que todo el mundo ha tenido. Los tríos son fantasías recurrentes tanto para hombres como para mujeres. Hay muchas personas a las que les gusta practicar sexo rodeado de personas, no en público sino, por ejemplo, en una habitación. A muchos hombres les excita mucho pensar cuál sería la forma de disfrutar del sexo con un travesti o una transexual y ser usado por ellas. Ser dominado o dominada es algo que, en general, suele producir bastante morbo.