Sucio

Se ha escuchado muchas veces y se repite a menudo que el punto G está en el oído. Para muchas parejas eso tiene que ver con el gusto que tienen con que le hablen sucio en la cama. Muchas parejas no entienden el silencio y necesitan un estímulo mental cuando están en la cama. Desde las frases románticas, pasando por comentarios subidos de tono o degenerados incluso, depende del gusto. Hablar sucio es un toque que hace que la imaginación se ponga en funcionamiento para elevar el tono del encuentro sexual.

Sin embargo, el arte de hablar sucio no es nada fácil, existen algunos inconvenientes si es algo desconocido para ti. Empieza poco a poco, recuerda lo excitante que resultan los gemidos de tu pareja o los ruidos de placer cuando disfruta. Si todo esto te parece tentador, las palabras pueden ser el siguiente escalón. Comienza pensando qué te gustaría decirle y lo que te gustaría escuchar a ti. Si vas ganando seguridad puedes ir subiendo el tono de la conversación pero, todo ello, sin forzar la situación. Todo lo que digas debe permitir encontrarse cómodo a tu pareja.

También debes tener en cuenta que la mayoría de las veces no es el lenguaje sucio que utilizas, sino la manera de decirlo. El tono de voz, las miradas, los gestos, siempre y cuando sean respetuosos deben encontrar el grado de obscenidad con el que os encontréis cómodos.

Si no te atreves a hablar sucio delante de tu pareja, utiliza la tecnología. Esta mantiene el sentido del anonimato y nos da la fuerza que necesitamos para decir las cosas que no nos atreveríamos a decir a la cara. Un correo o un mensaje de texto puede ser una manera fácil de comenzar. Si comienzas despacito, poco a poco, será muy difícil que te pases y, si en algún momento escribes algo que molesta a la pareja, discúlpate no te preocupes.

Si es a ti al que le molesta el lenguaje sucio, intenta decirlo de la manera mas clara posible, explica lo que no te gusta y resalta lo que, de verdad, si te gusta. Puedes utilizar algo de inspiración como lectura erótica, películas o internet. No necesitas preparar un discurso, es suficiente con alguna frase que pueda sazonar el encuentro sexual.