comida

Todos sabemos que se puede llegar al corazón de tu amante a través de la comida, y no cabe duda de que la situación de preparar una deliciosa comanda para tu amante puede hacerte ganar bastantes puntos en la relación. Hay alimentos que, bien preparados, en una comida o una bonita cena pueden hacer aumentar el deseo sexual. Vamos a ver qué alimentos utilizamos y cómo.

De sobra es conocido que recibir a tu pareja con alimentos como ostras o con algo de chocolate y una copa de buen vino tinto ayuda a aumentar la libido, pero la ciencia no opina lo mismo que las creencias populares. No existen muchas investigaciones que apoyen los efectos que tienen este tipo de comida en la excitación. Lo que sí es real es que una buena nutrición aumenta la capacidad de practicar buen sexo.

Algunas bebidas y alimentos o, mejor dicho, las vitaminas, los minerales y otros componentes que posee la comida hacen mejorar tu vida sexual. Como norma general, lo que para tu corazón es bueno suele ser beneficioso para tu libido, ya que nuestros genitales necesitan que haya un flujo sanguíneo abundante y óptimo para que funcione correctamente. Hay algunos alimentos que parecen o se sienten sexuales, lo que ya es una buena razón para añadirlos a nuestro plato.

Con este preámbulo, puede ser el momento oportuno para disfrutar de una dieta sexual con la pareja. El objetivo no es bajar de peso, sino disfrutar de organizar la comida, elegir los alimentos, cocinarlos juntos y compartir ese momento como pareja.

John Gray, autor de “los hombres son de Marte y las Mujeres de Júpiter”, realizó una encuesta en el 2006 con más de 1.500 parejas, más del 80% de los que respondieron que cocinaban juntos al menos tres veces a la semana calificaron su relación de excelente, en contra del 26% respondieron que a penas pasaban tiempo con su pareja cuando preparaban la comida. Al estar más tiempo en la cocina con tu pareja hace que suba la temperatura ambiente y se culmine después en la habitación. Casi el 70% de las parejas encuestadas que contestaron que cocinaban juntas declararon que también tenían una vida sexual excelente, en comparación con un tercio de los que no lo hacían.