orgasmos II

La disminución del estrés sería una justificación más que convincente para tener orgasmos con mayor frecuencia. También reducen la ansiedad y aumenta la sensación placentera de bienestar. Este extremo ha resultado corroborado por la psicóloga, experta en  sexología, la Doctora Carmen Yélamos, la cual afirma que la activación completa de todo el organismo, incluido el cerebro, se debe a la sensación placentera que provocan los orgasmos. La Sociedad Española de Cardiología apoya esta teoría y afirma que practicar sexo mejora la salud emocional y reduce el estrés. El orgasmo femenino produce la hormona oxitocina cuando una mujer está excitada y llega al climax. La oxitocina es una hormona que produce una gran sensación de felicidad.

No está claro que la práctica sexual queme más calorías que la práctica de cualquier deporte a una intensidad moderada. Sabemos que el consumo de calorías, cuando practicamos sexo, tengamos o no orgasmos, es siempre muy bajo, independientemente de la postura que elijamos. Según algunos estudios, un hombre de, aproximadamente, 75 kilogramos quemaría unas 115 calorías durante una hora de practicas sexuales. Por lo tanto, 10 minutos de carrera continua a baja intensidad adelgazan más que una hora de sexo.

Cuando estamos en las fases de excitación que culminan con los orgasmos generamos los mayores niveles de estrógenos, lo que provoca un cabello brillante y una piel muy suave. Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Queens, en el reino Unido, concluye que durante el climax suben los niveles de varias hormonas como estradiol y dehidroepiandrosterona y, como consecuencia, se consigue una piel más tersa y un cabello con más salud.

El ginecólogo Alfredo Guillén, especialista también en reproducción, desmonta la teoría de que los orgasmos aumentan la capacidad de quedar embarazada. El estudio realizado por Carme Sánchez, psicóloga clínica y codirectora del Institut de Sexologia de Barcelona, afirma que las mujeres que están embarazadas no tienen ningún problema por tener orgasmos a lo largo de un embarazo que suceda con absoluta normalidad.

El jefe del Servicio de Neurofisiología y Unidad del Sueño en el Hospital Universitario de La Ribera, Javier Puertas, explica que no hay estudios concluyentes que relacionen los orgasmos con el sueño. Aunque también destacan que los estudios se realizaron en laboratorios del sueño y no en un entorno íntimo. Otros investigadores concluyen que, dependiendo de los factores emocionales, algunas mujeres podían conciliar el sueño mejor después de practicar sexo y otras, en cambio, se desvelaban con mucha facilidad.