sexo en la oficina I

Tener sexo en la oficina es una fantasía que todos y todas hemos tenido alguna vez. Pero ¿cómo encontramos el lugar adecuado? Afortunados los que tienen su propio despacho y pueden cerrar la puerta echando el pestillo. Los que pueden traer a su territorio y tener una sesión de sexo en la oficina en silencio sepulcral. El resto de los mortales seguiremos siendo víctimas de los espacios diáfanos y renunciaremos a la comodidad del despacho.

Pero hay maneras de aprovechar el mobiliario disponible para tener una buena ración de sexo en la oficina. Escondiéndote de las miradas cotillas o cuando los demás compañeros se han marchado a comer o tomar un café, podemos concedernos una pausa sexual, aunque debamos prescindir de la comodidad.

El escritorio puede ser uno de los mejores lugares. Retira los papeles importantes y aprovecha el ángulo que te permite la altura de la mesa para penetrar a tu pareja. En la butaca, bien estirado puedes practicar sexo oral a tu pareja sexual o que te lo practique a ti. También puedes cabalgar sobre tu pareja, disfruta de la escena sobre todo si la butaca es giratoria. El suelo es un lugar que te permite practicar cualquier tipo de posición. Tienes que tener cuidado, si hay moqueta, para no quemarte las rodillas. En tal caso, poned una manta o algo para no estropear la ropa y evitar haceros daño. Y qué decir de la fotocopiadora. Un lugar típico para tener sexo en la oficina. ¿Quién no ha tenido la fantasía de hacer el amor sobre la fotocopiadora funcionando? Quizás no sea el lugar más cómodo y sexy pero, sin lugar a dudas, es el lugar que más morbo proporciona.

El ascensor es un lugar típico donde practicar sexo oral o echar un polvo rapidito. No es el mejor lugar para realizar nuestra fantasía de sexo en la oficina, debido a su estrechez y al miedo a poder ser sorprendidos. Aunque el morbo que produce esta situación siempre es algo que juega a nuestro favor.