pene

El pene es el órgano masculino más popular. Este órgano destaca por estar siempre expuesto, vencer a la gravedad en situaciones extremas, por ser curioso y muy llamativo. Además de ser un arma para la excitación también es un órgano importantísimo para la salud y no únicamente para la salud sexual. A la vez que el pene nos da placer, también nos puede ocasionar mucho dolor. Existen miles de terminaciones nerviosas que finalizan allí. Un dolor en cualquiera del área genital resulta dolorosísimo. Hay que saber cuidarlo para que siempre se encuentre en condiciones óptimas para cualquiera de las batallas que tiene que librar. Unos pequeños cuidados y unos hábitos saludables pueden evitar molestias.

Lava tu pene todos los días del año. Utiliza jabones neutros, se lava como cualquier parte del cuerpo. Si no consigues jabón neutro, no pasa nada, utiliza el jabón que utilizaste para lavarte el resto del cuerpo. Ten cuidado al retraer el prepucio hacia atrás, deja caer agua en abundancia, lava bien el glande. Depués debes secar muy bien la zona genital. Evita que salgan hongos. Si es posible seca esta zona con otra toalla diferente al resto del cuerpo.

Por las mañanas te levantas con una típica erección matutina. No apretes tu pene hacia abajo, será doloroso y puede provocarte alguna lesión. Para que baje sola lo mejor es darle algunos mimitos, pronto volverá a su forma normal.

Si la erección de tu pene se presenta en un momento inoportuno, también debes dejarla que pase, piensa en algo poco usual y continúa con lo que estés haciendo. De la misma forma que antes, si lo empujas hacia abajo, le puedes causar lesiones en los ligamentos o en los tendones.

Ten cuidado cuando cierres o abras la cremallera de tu pantalón y de no encontrar tu pene en medio del camino. Se cuidadoso con la cremallera, un pellizco puede resultar inolvidablemente doloroso.

No untes en tu pene nada que no sea recomendado para esa zona. La piel de los genitales es muy sensible. En esta zona sólo puedes untarte crema recetada por el médico o los lubricantes comprados en la farmacia.