La doble penetración

Existen varias opciones para realizar la doble penetración. No siempre debe ser cuando se realiza un trío con dos varones y una mujer. Puedes optar por adquirir algún juguete sexual si lo que quieres es no meter otro a hombre en la relación. Puedes adquirir un vibrador o un dildo. En ese caso, la chica elegirá por dónde quiere ser penetrada por su chico y por dónde por el juguete. No realizas la doble penetración igual que en un trío exactamente pero es una práctica muy placentera para la chica.

Si lo que quieres es meter una chica en la relación, puedes optar por adquirir cualquier tipo de arnés. Una de las chicas será la que se tiene que poner el arnés y entre esta chica y el hombre realizar la doble penetración. Esto aporta una doble excitación, la de ser doblemente penetrada y la de ser penetrada por una chica. También existe la posibilidad de intercambiar los roles y pasar de ser penetrada a penetrar a la otra chica. Se trata de una experiencia especialmente morbosa.

Si te encuentras sola y quieres probar lo que se siente al practicar la doble penetración, debes adquirir juguetes sexuales específicos. Existen algunos que se han hecho para tal efecto, como los dildos con dos brazos o los dildos con dos cabezas que, en vez de compartirlo con otra mujer, se utilizan únicamente por la interesada.

Cuando se practica la doble penetración, se debe tener el mismo cuidado que cuando se hace sexo anal. Nada de prisas, utilizar lubricantes especiales, tener mucha paciencia y, sobre todo, tener muy presente que el tema de la higiene es fundamental.

Para realizar la doble penetración, un punto importante es la postura, encontrar una postura cómoda, tanto para ella como para los que tienen que penetrar. Permanecer sentados, tumbados o como sea, pero se ha de encontrar una posición en la que realmente estemos cómodos. Lo que está claro es que para esta postura la chica casi siempre se encontrará entre los dos chicos.

Para facilitar la doble penetración, lo ideal es que el que está debajo comience la penetración y, cuando éste ya lo haya conseguido, comience el otro. Los chicos deben tener cuidad de no expulsarse el uno al otro, sobre todo al principio, ya que al iniciar la penetración se ejerce más presión.