tuppersex

Todavía en la actualidad hay personas que nunca han asistido a un tupperesex. La gente se cree que el tuppersex es vender pollas y vaginas de plástico. La gente piensa que nunca nadie en su sano juicio comprará semejantes artículos. Aunque los años han pasado desde que apareciera esta manera de explicar el sexo y ahora existe mucha más información al respecto, todavía existen muchas mujeres y muchos hombres que desconocen lo que es un tuppersex.

Aunque es una verdadera pena, el tuppersex en estos años se ha usado como una manera de sacarse unos euros extra. Existe la creencia que cualquier persona sin ningún tipo de formación puede coger una maleta de productos y liarse a vender. No todo el mundo está preparado para asesorar en productos eróticos. Hay mucha gente en el mercado que está haciendo las cosas muy bien. Personas que se están preparando y formando para ser buanas asesoras, pero por desgracia y debido a la crisis también existen personas que están haciendo las cosas muy mal.

Un tuppersex no es una persona que viene a casa a hacer chistes de sexo, ni un payaso que nos va a hacer pasar un buen rato e intentar vender el máximo número de artículos posible. No es una persona que nos va a mostrar los artículos desde la caja y no nos va a dejar tocarlos por miedo a que se gasten o rompan y, por supuesto, no es una persona que nos va a aconsejar porductos para volvernos multiorgásmicas o nos va a provocar cualquier otro milagro.

Algunas chicas tienen problemas al hablar de sexo con sus amigas, bien por la timidez o simplemente por educación no quiere hablar de su vida sexual. En un tuppersex se creará un ambiente perfecto para hablar de todos los aspectos que nos interesan para cuidar nuestra vida sexual, ya estemos solas o tengamos pareja. Cada mujer es distinta y podrás ver como cada una siente de una manera. Ni mejor ni peor, de manera diferente y, por supuesto, observarás cómo al fin y al cabo, a todas las mujeres les preocupan las mismas cuestiones.