Masturbación femenina

¿Qué historia te contaron a ti sobre la masturbación? Estas historias no son exclusivas del sexo masculino. Ya sabes, te sale acné, te vas a quedar ciega, impotente y otras cosas de este tipo. También aún existe gente que piensa que la masturbación provoca problemas mentales y puede causar alguna enfermedad en los genitales. Olvidate de todas estas leyendas urbanas y pon atención a las razones que te vamos a dar para masturbarte.

La masturbación hace que conozcas mucho mejor tu propio cuerpo y esta información te hace más poderosa. Cuanto mayor sea la relación entre tu cuerpo y tu mente, más feliz te sentirás en tus relaciones. Los expertos recomiendan que comiences conociendo tus genitales. Coge un espejo y obsérvalos. Todo sin ningún ánimo sexual. Si realmente te da un poco de apuro, hazlo poco a poco. Debemos conocer nuestro propio cuerpo.

Muchas personas tienen en la cabeza la idea de que las mujeres que usan juguetes eróticos, vibradores o dildos no llegarán al orgasmo con un hombre. Sin embargo, muchos expertos aseguran que conociendo nuestro cuerpo y sabiendo lo que nos gusta podremos guiar a nuestra pareja para llegar al clímax. Una de las formas de conocer nuestros gustos es la masturbación.

La masturbación es la mejor manera de complacerte a ti misma. Hazlo de la manera que quieras, motivándote con vídeos o de la forma tradicional, pero hazlo. Aunque no lo creas es una buena manera de mejorar tu visión de la vida. Si te sientes bien contigo misma lo puedes trasmitir al exterior. La confianza en una misma es el mejor afrodisiaco que existe.

La masturbación ejercita la vagina. Muchas mujeres conocen los beneficios que aportan los ejercicios de Kegel pero, al masturbarse, obtienen practicamente los mismos beneficios. Los orgasmos permiten seguir teniendo el suelo pélvico fuerte y sano, ayudan a prevenir la incontinencia urinaria y a mejorar la salud sexual en general.

La masturbación te ayuda a mejorar tu estrés. Algunos estudios sugieren que puede, incluso, prevenir la depresión. Qué puede ser mejor que tener un orgasmo sin tener que depender de nadie. Si estás un poco de bajón, qué mejor que darte un poquito de amor.