cine

Es un hecho claro y comprobado que el sexo vende, y mucho, por lo que se entiende que haya sido un tema que el cine ha tratado en muchas ocasiones. Pero otra cosa es igual de clara, no faltan las polémicas. Evidentemente, en el pasado hubo polémicas por temas que ahora no podríamos entender. A finales de los 70, el éxito de varias de las cintas se debió al sexo y los desnudos. Poco a poco, el porno fue abandonando los circuitos convencionales de cine y se convertiría, de nuevo, en un tema prácticamente tabú.

De este tipo de tabúes sabían mucho en Japón, cuando estrenaron la cinta «El Imperio de los sentidos», en 1976, donde la exhibieron modificando las escenas más polémicas, mientras que en EE UU y Alemania fue censurada totalmente por mucho tiempo. Sin embargo, fue mucho peor el trato recibido por la película de Pier Paolo Pasolini, «Saló, o los 120 días de sodoma», ya que plasmó el sadismo o la violación de la novela del Marqués de Sade. Esta cinta estuvo prohibida en muchos países muchas décadas. En el cine español, el final de los años setenta estuvo muy marcado por la presencia del sexo en las películas, intentando llamar la atención sexualizando los relatos infantiles.

De forma mucho más apasionante comenzaron los años 80 con respecto al sexo en el cine. Títulos como «American Gigoló» y otros como «Porky´s» pusieron de moda de nuevo los desnudos en las cintas. No todo fue avanzar en este sentido, en la película «Aquel excitante curso» hubo que extraer de la cinta original un desnudo frontal de un chico y una escena de un aborto para evitar que la clasificaran como película X.

En los inicios de los 80 también podemos rescatar «A la caza», aunque dicen que se tuvieron que cortar hasta 40 minutos de metraje para que la película fuera clasificada X. «Tú me hiciste mujer» se prohibió inicialmente en Estados Unidos, aunque más tarde sobre 1982 consiguió ser emitida de forma limitada. Mas suerte tuvo el cine francés con «Betty Blue», película que actualmente sería ignorada en la mayoría de los países pese a su gran contenido sexual, en aquellos años el montaje fue aliviado en 70 minutos, aunque parece ser que fue más por el metraje que por las escenas polémicas de sexo que se mostraban en la pantalla.