piercings

Vamos a dar una vuelta por los piercings más comunes que se colocan los hombres y las mujeres. Uno de los piercings más habituales entre las mujeres es el Capuchón de clítoris horizontal o HCH, es practicamente el VCH, del que hemos hablado en alguna otra entrada pero, en este caso, la perforación se realiza en dirección horizontal en la piel, por encima del clítoris. Otro de los habituales es el triángulo. Este tipo de perforaciones es similar a la anterior, con la única diferencia de que se realiza por la parte inferior del clítoris, en vez de por la parte superior. Este tipo de piercings también estimula directamente el clítoris pero, en este caso, evidentemente, por la parte inferior. El último del que vamos a hablar es el piercing en los labios mayores. En ambos labios, tanto en los interiores como en los labios exteriores de la vagina, se puede llevar a cabo una perforación. Los más habituales son los llamados «labia», pero existen muchos. Esto es debido al espesor del tejido, que es capaz de soportar varios pendientes.

Entre los chicos, algunos de los piercings más comunes es los que denominamos «Principe Alberto» o PA. Se coloca un anillo en la punta del pene a través de la uretra y, después, a través de la parte inferior del glande del pene, se situa la cabeza redondeada. Una vez que la herida de ha curado, el anillo provoca que aumente la sensibilidad de la zona y esto hace que suba el placer sexual de una forma espectacular. También hace que aumente el placer de la pareja del hombre. Este tipo de piercing tarda en curarse entre cuatro y seis semanas.

Otro de los piercings más habituales entre el sexo masculino es el Dydoe. Este se coloca a ambos lados de la llanta del glande en los varones que han sido circuncidados. También se coloca un anillo a través de ambos lados del prepucio por encima de la cabeza del glande. Este tipo de piercings perjudica deliberadamente las relaciones sexuales. Y, por último, el Hafada, que a través de una perforación entre el escroto y el pene, se coloca o bien un anillo o un pendiente en forma de barra. Este último tipo de piercings tienen una función decorativa, ya que apenas estimula demasiado la excitación sexual.