embarazo

Muchas parejas tienen ciertas prevenciones a la hora de tener  sexo durante el embarazo. Los estudios realizados indican que practicamente el 25% de las embarazadas y una cuarta parte de sus parejas están bastante preocupados ante la posibilidad de hacer daño de alguna manera o traumatizar al bebé durante el coito. Otra de las preocupaciones se basa en no practicar sexo durante todo el embarazo. Todas estas preocupaciones y prevenciones hacen que las parejas que están esperando un bebé tengan relaciones sexuales mucho menos de lo que realmente quisieran o que mantengan estas relaciones de una manera no satisfactoria, debido a los miedos y los temores sobre este hecho.

En primer lugar, debemos saber que los temores de causar algún daño al bebé son infudados. Creer que cuando practicamos sexo con nuestra pareja y realizamos el coito vaginal, cuando nuestra pareja está embarazada, se puede traumatizar al bebé de alguna manera es una leyenda urbana. Tampoco existen estudios que relacionen la frecuencia de la actividad sexual y los orgasmos de la pareja con los nacimientos de niños prematuros o cualquier otra complicación de este tipo. Mientras ambos estén sanos y el embarazo no tenga ningún riesgo prescrito por los médicos no podemos afirmar que las relaciones sexuales durante el embarazo sean especialmente peligrosas para el bebé.

Tampoco es cierto que las relaciones sexuales deban limitarse a determinados estadios iniciales del embarazo. Según indican los estudios realizados sobre los hábitos sexuales mientras dura el embarazo, estos hábitos se mantienen en el primer trimestre, se vuelven variables en el segundo y, finalmente, descienden de manera considerable durante el tercer trimestre.

La mayoría de las parejas siguen manteniendo relaciones sexuales hasta el séptimo mes de embarazo, un tercio continúan practicando sexo hasta el final del embarazo y, unicamente el 10% de las mujeres, no mantienen relaciones sexuales a partir del momento en el que conocen su nuevo estado.

Lo normal es que la frecuencia en la actividad sexual vaya bajando a medida que el embarazo va avanzando, ya que la mujer se va encontrado menos cómoda y muestran menos libido. Las causas pueden ser varias, el dolor que puede causar el coito, los cambios hormonales o la incomodidad de encontrar una postura agradable para practicar sexo.