penetración

La penetración es la unión carnal por excelencia. En el momento de la penetración, el hombre y la mujer se vuelven una sola persona. Aunque casi siempre es una fuente de placer intenso, puede algunas veces llegar a ser desagradable.

La unión de dos cuerpos o el desenlace del acto sexual. La penetración es el momento en el que el hombre desliza su miembro al interior de la vagina de su pareja. La unión de los dos sexos es posible gracias a la excitación de los órganos genitales de ambos. Por este motivo, los preliminares son tan importantes a lo largo de toda la relación sexual. Las caricias, los susurros, los besos o los juegos desencadenan un incremento del deseo y preparan al cuerpo para esta unión, provocando la erección del pene y la lubricación de la vagina.

La penetración, por primera vez, se trata de un momento importante en la vida de todas las mujeres. A veces, este momento se espera con tanta ansia que se convierte en un momento aprensivo. La entrada a la vagina está protegida por una membrana pequeña llamada himen. Tiene un pequeño agujero por el que deja salir la sangre cuando las mujeres tienen la menstruación. Esta pequeña membrana desaparece con la primera relación sexual.

El varón rompe la membrana durante la penetración, lo que llaman desfloración. En algún caso se produce una pequeña hemorragia y un ligero dolor, pero no se da en todas las ocasiones. Muchas veces este dolor suele tener origen más en los nervios, debido al estrés de la primera vez.

Si la penetración es el encuentro físico de los sexos, también es un momento fuerte para los dos participantes, con grandes emociones y sensaciones. Los movimientos de ida y vuelta ejercidos por el miembro masculino provocan la contracción de los músculos de la vagina y conducen a la pareja al éxtasis. Este aumento intenso de placer en el hombre da como resultado la eyaculación. Para la mujer, estas manifestaciones son menos visibles y se tratan de sentimientos puramente físicos.

Algunas posiciones permiten mayores o menores sensaciones y facilitan una penetración más o menos profunda. Estas posiciones se deben experimentar con la pareja y encontrar aquellas con las que más se disfruta.