masturbación

Prácticamente a todos los hombres les gusta sentir presión en el pene durante la masturbación. Esto no debe ser óbice para tener en cuenta que tienes en las manos una de las partes más sensibles del cuerpo de tu chico. Es importante que tengas cuidado con la fuerza que aplicas. Si no lo tienes claro y no sabes la fuerza que debes aplicar, ve utilizando diferentes técnicas de agarre y observa la reacción de tu pareja. O, incluso más fácil, pregúntale a tu pareja cómo quiere que lo hagas. Sin más. Simplemente, habla con él. Es el momento de comenzar la masturbación.

La masturbación se debe hacer con un ritmo constante hasta que veas que le gusta a tu pareja. El movimiento debe ser lento y suave, aumentando la velocidad de forma progresiva. Según la experiencia de los hombres. El Dóctor Stocchi afirma que los hombres prefieren un movimiento más fuerte cuanto más alejada del cuerpo está la mano y más suave cuando más se acerca a la raíz del pene. Sin embargo, hay que tener en cuenta que podemos causar dolor con el estiramiento de la piel.

La mejor manera de encontrar el ritmo adecuado en la masturbación es dejar que tu chico ponga la mano encima de la tuya y te haga de guía, haciendo el movimiento que a él más le gusta. Cuando hayas alcanzado ese ritmo es importante no perderlo y mantener la fuerza, ya que es el movimiento repetido el que le hará llegar al clímax.

Si quieres puedes utilizar las dos manos para realizar la masturbación a tu pareja. Parecerás una profesional. Mientras con una mantienes la fuerza y el ritmo necesario, con la otra puedes acariciar y masajear sus testículos y llevar a tu pareja a un orgasmo muy intenso.

Ten mucho cuidado con la presión que aplicas en el pene. Los testículos también son una de las zonas más sensibles y debes tener mucho cuidado en su trato. Cuanto más excitado esté tu chico, más regulares deben ser los movimientos con tus manos. Recuerda que un ritmo constante durante la masturbación es la clave para que tu chico llegue al clímax y grite de placer.