tigresas blancas

La promiscuidad de las tigresas blancas también se explica en el manual en la siguiente frase: «un encuentro furtivo, clandestino y apasionado con un extraño fuera del hogar reporta más beneficios que hacer cien veces tranquila y relajadamente en casa con la pareja». Conseguir dragones verdes, es decir, amantes, es una de las principales características de las tigresas blancas, que despliegan sus dos armas más infalibles para conseguirlos, la sumisión y el exhibicionismo. Claro está que la primera característica hay que entenderla en el modo oriental, es decir, soy complaciente, aunque realmente soy yo en el fondo quien lleva las riendas. La práctica misma de la felación puede ser vista por mucha gente como un acto servil de la mujer hacia el hombre. Pero, sin embargo, ¿quién es quien realmente tiene el poder cuando tiene el miembro de él en la boca de la mujer?

Otra de las habilidades que usan las tigresas blancas para conseguir dragones verdes es el exhibicionismo. En este sentido, son grandes maestras. Eligen ropa provocativa y aprovechan cualquier momento para activar el deseo. Físicamente, casi todas comparten, al menos, ciertos rasgos: melena larga que nunca pueden cortar, labios rojos y carnosos, uñas largas y pintadas, pubis afeitado y cintura muy estrecha. Entre sus muchas prácticas están los ejercicios para conseguir la cintura de sauce que son combinados con ejercicios de flexibilidad y yoga. Algunas tigresas son capaces de hacerse un cunnilingus a sí mismas.

Aunque como hemos dicho, la actividad más productiva para las tigresas blancas era el sexo oral, éstas no rechazan otras que practican en contadas ocasiones, como el sexo anal, sexo en grupo, dónde sólo puede haber una mujer y los azotes en las nalgas para activar todas las terminaciones nerviosas que allí se encuentran. Muchas de estas tigresas son bisexuales y pueden entender mejor las sensaciones que experimenta un hombre cuando está en compañía de una mujer.

Durante toda la historia, las tigresas blancas han sido despreciadas por casi todas las ideologías. Tachadas de prostitutas, patriarcales o meros medios para concebir hijos. Durante la revolución de Mao, en 1049, se arrestaron a miembros de distintos grupos de cultos sexuales.