órganos sexuales

Los órganos sexuales femeninos son muy sensibles al placer y reaccionan a la estimulación. En el momento de la estimulación, algunas partes de la anatomía de la mujer sufren transformaciones temporales. Cuando la mujer está excitada, el volumen de los labios menores aumenta, se llenan de sangre y salen del capuchón. Por dentro, la vagina recibe más sangre de lo habitual y comienza a producir secreciones que permiten la penetración. Cuando se llega al clímax, los músculos se contraen y cuando están en reposo, los músculos recuperan su forma y tamaño habitual.

El funcionamiento de los órganos sexuales femeninos está definido según un ciclo que se repite cada 28 días. Durante la primera fase, los ovarios producen hormonas para que madure un óvulo, esto duran entre 12 y 14 días. Mientras, en este tiempo, el útero se prepara para recibir la posible llegada de un embrión, es decir, un óvulo fecundado por un espermatozoide. Durante esta maduración, el óvulo es expulsado por una de las trompas, lo que llamamos ovulación. La duración de vida del óvulo es de apenas unos días y, únicamente en ese momento, puede ser fecundado por un espermatozoide. Llegará al útero para desarrollarse y crear a un feto. Si no, muere y, lentamente, se va desintegrando. La sangre que lo compone se expulsa por la vagina y los ovarios comienzan a producir hormonas para un nuevo óvulo.

Al igual que cualquier órgano del cuerpo, los órganos sexuales femeninos también son susceptibles de ser contaminados por gérmenes o infectados por algún virus. Algunos de estos virus se pueden curar con antibióticos pero otros son más graves o, incluso, no tienen cura actualmente como, por ejemplo, el Sida. Todos se contagian de una forma u otra, por lo que hay que tener mucho cuidado. Una buena higiene permite prevenir algunas infecciones pero no es suficiente para evitar las enfermedades de transmisión sexual. Por lo que es bastante importante utilizar medios de protección seguros, ya que los órganos sexuales sanos son órganos que deben funcionar bien para garantizar una vida sexual plena para todos.