órganos sexuales

Los órganos sexuales femeninos no siempre han sido valorados en lo que merecen. Anteriormente era algo considerado, prácticamente, pecado. El sexo de la mujer ha estado escondido durante mucho tiempo. La evolución sexual que ha experimentado el ser humano ha permitido que ya no sea tabú. A diferencia del sexo masculino, los órganos sexuales femeninos son, en gran medida, internos. La nombramos con términos muy poéticos. La parte exterior y visible, que esta recubierta de mucosas, tiene el nombre de vulva. En primer lugar podemos encontrar el pubis, también nombrado monte de Venus, que tiene una forma de un pequeño cojín de grasa y recubre los huesos de la pelvis.

Seguidamente, encontramos los labios mayores y, luego, los menores, que se pueden observar según sea la forma de estos. Si los separamos un poco, podemos ver la zona donde se encuentra el orificio de la uretra y un poco más atrás, la entrada de la vejiga. Para finalizar la lista de los órganos sexuales, tenemos el clítoris, que está cubierto por los labios menores. El clítoris tiene una forma de yema. Con muchas terminaciones nerviosas, el clítoris es la fuente de placer de la mujer.

En el interior del cuerpo se encuentran los órganos sexuales propiamente dichos, destinados a las funciones de reproducción. En el bajo vientre, encontramos a cada lado a los ovarios, el lugar donde se encuentran los óvulos. Se encuentran también las trompas, que es de donde salen los ovarios para llegar al útero. El útero está preparado para recoger de manera eventual un embrión. Debido a la influencia de las hormonas segregadas por los ovarios, su apariencia interior se puede modificar, preparándose de esta manera para recibir  el óvulo fecundado.

Con una forma de embudo, la vagina también tiene muchas terminaciones nerviosas. Tiene aproximadamente una profundidad de unos 8 cm y la particularidad de ser muy elástica, lo que permite que el varón introduzca su miembro durante las relaciones sexuales y, al bebé, salir a la hora del parto. En la entrada de la vagina se encuentra una pequeña membrana que se llama himen. Esta membrana se suele romper cuando se presenta la primera relación sexual con penetración, incluso en algunos deportes se puede desgarrar. Tiene una pequeña perforación en el medio que permite eliminar la sangre de las menstruaciones.