fantasías

Todo el mundo sabe que una buena imaginación erótica y las fantasías sexuales son la mejor fuente de energía para tener una vida sexual sana y satisfactoria. Más allá del aspecto meramente físico, no cabe duda de que mantener la mente activa es una buena solución para que el deseo no caiga. Actualmente, disfrutar una aventura sexual en compañía de nuestra pareja es una opción cada vez más utilizada y aceptada en la sociedad. No tiene por qué presentar ningún peligro para la pareja, siempre y cuando ambos estén de acuerdo, y el deseo de hacer realidad estas fantasías esté en la mente de los dos. Pero, ¿cuáles son las fantasías más comunes de hombres y mujeres a la hora de imaginar situaciones de sexo en libertad?

Una de las fantasías más recurrentes es la de practicar un trío, es un clásico. Según varios estudios realizados es una de las fantasías más anheladas por las mujeres que viven en pareja. Sexo con su pareja y otro hombre. Es una manera de cruzar las barreras de la sexualidad habitual, pero sin alejarse demasiado. También existe la fantasía hombre-mujer-mujer, una fantasía que todo hombre quisiera experimentar alguna vez. Esta experiencia es muy difícil de experimentar en los locales swingers.

Otra de las fantasías que se podrían realizar son las homosexuales. Según los psicólogos todos tenemos un lado homosexual reprimido. Parece que cruzar esa línea tan delgada es mucho más fácil para las mujeres que para los hombres, pero lo realmente importante es entender que realizar esa fantasía no nos convierte necesariamente en homosexuales. Es importante, como en todas las relaciones, que los dos miembros de la pareja estén de acuerdo en vivir estas nuevas experiencias.

Practicar sexo al aire libre en cualquier sitio público también es una de las fantasías más habituales de las parejas. En la playa, en el probador de una tienda mientras alguien nos espía agrega a la experiencia una adrenalina que lo convierte en otra cosa.

Y, por último, el gang-bang se convierte en una de las fantasías más extremas que puede tener una mujer. No sabrá cómo es de poderosa sexualmente hasta que no se anime a probar esta experiencia. Ojo, que puede crear adicción.