cuarto oscuro

El gran atractivo del cuarto oscuro es mantener relaciones sexuales de forma anónima. El tener sexo con una persona extraña permite al individuo disociar la situación de su vida habitual. Para muchas de las personas que acuden al cuarto oscuro, su sexualidad está desconectada del resto de su vida. De ahí que durante muchos años proliferaran estos lugares en el ambiente homosexual. Tenía que ocurrir en la oscuridad, donde nadie pudiera verles ni juzgarles.

El cuarto oscuro es uno de los lugares donde pones a prueba todos tus sentidos e imaginación y puedes sacar provecho de todos ellos. El tacto a la hora de recorrer con las manos todo el cuerpo de la otra persona. El gusto probando el sabor de los labios y de la piel. El olfato que nos permite disfrutar del perfume de cuerpo que nos excita. El oído que nos hace escuchar los gemidos de placer y gozo de nuestra pareja. Y, por último, la vista que acompañada de la imaginación nos permita ver el interior y el exterior de nuestra pareja sexual.

Utiliza los sentidos de forma correcta, no se trata de cuántos tengamos, sino de cómo los utilizamos. Un cuarto oscuro puede ser una gran herramienta para aprovechar la utilización de nuestros sentidos.

Se habla mucho de la posibilidad de contraer alguna ITS o incluso el virus del VIH en un cuarto oscuro, pero el riesgo de contraer estas enfermedades es el mismo dentro que fuera, por lo que la manera de protegernos de estos virus que hasta la fecha no tienen curación es la utilización correcta de los métodos anticonceptivos, en este caso los preservativos.

Si acudes a un cuarto oscuro, debes estar convencido de que acudes a un lugar donde las personas acuden para mantener relaciones sexuales de cualquier tipo, así que cuando acudas ves con la protección necesaria para disfrutar sin ningún tipo de riesgo.

Si decides acudir a cuarto oscuro no vayas tú sólo, es mejor acudir con alguien de confianza. No dejes tu seguridad en manos de otros y no acudas cuando te encuentres deprimido con poca autoestima para evitar que seas víctima de algún aprovechado.