practicar sexo

Todos sabemos de lo increíble que es el sexo, pero está claro que hay muchas cosas que todavía desconocemos sobre este tema. Además de proporcionar mucho placer tiene grandes beneficios para nuestra salud. Practicar sexo es muy placentero y divertido pero muchas veces no le dedicamos el tiempo necesario. Existen muchas parejas que descuidan su vida sexual por el cansancio del trabajo y prefieren sentarse a ver la tele o leer un libro antes de hacer el amor. ¡Error! Te recomendamos que, como mucho, leas alguna novela erótica para entrar en calor, porque lo cierto es que practicar sexo no solamente es placentero sino que es muy bueno para la salud.

Te damos algunas de las causas por las que practicar sexo a diario es bueno.

¿Qué mejor manera de quemar las calorías de más que teniendo sexo? Practicar es una manera perfecta de hacer ejercicio disfrutando. Si lo practicas durante media hora todos los días puedes quemar sobre unas 200 calorías cada vez. Con estos números, ¿quién necesita apuntarse a un gimnasio? Eso sí, no vale quedarse tumbado o tumbada y dejarse hacer, tienes que tomar partido de la experiencia, variar las posturas y emplearte a fondo.

La liberación de endorfina durante las relaciones sexuales hace que se nos quiten los dolores menstruales, de cabeza y cualquier dolor del cuerpo. Tanto practicar sexo con otra persona como la masturbación son los mejores antidepresivos que existen. No sólo por el buen momento que pasas al mantener una sesión de sexo. Cuando tienes relaciones sexuales el cuerpo libera dopamina y serotonina, los mismos componentes químicos que contienen los antidepresivos.

Las personas que practican sexo dos o tres veces por semana tienen menos posibilidad de caer enfermas ya que el sexo aumenta en un 30% los niveles de un anticuerpo que se llama inmunoglobulina, que estimula el sistema imunológico. ¡Qué gran remedio para prevenir las enfermedades!

Practicar sexo antes de dormir es la mejor manera de conciliar el sueño. Después de llegar al orgasmo se libera prolactina, una hormona responsable del sueño y de la relajación. Y si encima llegáis cansados a la cama después del sexo, miel sobre hojuelas.