Clítoris

El clítoris es el órgano del placer por excelencia, es la parte más sensible del cuerpo femenino. Ha estado mucho tiempo abandonado en un segundo plano pero conserva todos los secretos de la sexualidad femenina. Es una parte básica de la anatomía femenina imprescindible para alcanzar el orgasmo. Te ofrecemos una visión del clítoris, ese botón distinto a los demás.

El clítoris está totalmente relacionado con el placer sexual. Se encuentra en la intersección y en la parte alta de los labios menores, protegidos por los labios mayores. De la mismo forma que el pene, se trata de un cuerpo eréctil con diferentes terminaciones nerviosas, pero mucho más numerosas. También cuenta con un capuchón y un glande. Pero, al revés que el pene, se trata de un órgano interno. El glande, recubierto por el capuchón, es su parte visible situada entre los labios menores. Mide apenas entre 0,5 y 1 cm.

El clítoris es el símbolo de la autonomía sexual de la mujer y un misterio para los hombres pero, también, un objeto de temor. El 95% de las mujeres alcanza el orgasmo en unos minutos estimulando ellas mismas su clítoris. Desde edades tempranas, la mujer autoacariciando este pequeño órgano erotiza su cuerpo y luego su vagina. Sin embargo, si es estimulado por un hombre, los efectos no son siempre los mismos.

Debido a que el clítoris es un órgano muy sensible, la estimulación debe realizarse con mucha delicadeza. Utilizar los labios, los dedos o la lengua da igual, todo está permitido. De todas formas la lengua se considera el mejor estimulante y muchas mujeres llegan al clímax por cunnilingus.

La mayoría de las mujeres alcanza el orgasmo por medio de la estimulación del clítoris. Incluso las mujeres que se consideran vaginales, el 50% reconoce recurrir a la estimulación del clítoris para llegar al orgasmo. Al contrario, un orgasmo clitoriano también es siempre vaginal, porque la vagina se contrae de manera involuntaria y rítmica.

De lo que no cabe ninguna duda es de que el clítoris es una fuete inagotable de placer. De hecho, es el único órgano de la anatomía humana cuya única finalidad es precisamente ésa: dar placer a quien sabe utilizarlo con la suficiente habilidad y destreza.