órganos sexuales

En la Antigüedad, los órganos sexuales masculinos se consideraban un símbolo de potencia. En nuestros días, todavía se consideran sinónimos de virilidad para el varón. Los órganos sexuales masculinos están más expuestos que los femeninos. Muchas veces, el sexo del hombre parece reducirse al pene. Nada más lejos de la realidad. Creemos que lo sabemos todo sobre los órganos sexuales masculinos, pero no es así. Vamos a hacer un repaso a la anatomía sexual masculina.

Como hemos dicho, a diferencia de los órganos sexuales femeninos, los masculinos se encuentran en el exterior del cuerpo. Se componen de un pene, dos testículos contenidos en una especie de bolsa llamada escroto y, por último, de las glándulas situadas en el interior del cuerpo. El pene está formado por una base que está unida al resto del cuerpo en la zona del perineo, de una parte cilíndrica y de una cabeza denominada glande. La uretra se extiende a lo largo del tronco y es por donde pasan el esperma y la orina. El glande situada en la extremidad del pene, está cubierto por una membrana, el frenillo. Cuando el pene está en erección, esta piel se retrasa y deja descubierto el glande.

Los órganos sexuales masculinos están concebidos para asegurar la función reproductiva, producen los espermatozoides, los cuales son los encargados de fecundar los óvulos durante la relación sexual. Los espermatozoides son fabricados y almacenados en los testículos. Se encaminan mediante el esperma, producido por la próstata, una glándula pequeña situada bajo la vejiga, y por las vesículas seminales. La mezcla se realiza al nivel de la próstata y se expulsa por el pene cuando se produce la eyaculación.

Los órganos sexuales masculinos producen espermatozoides de manera continua desde que el varón es adolescente. No existe ningún fenómeno que podamos comparar con la menopausia en el hombre, por lo que en teoría los hombres mantienen su función reproductiva durante toda la vida. Es cierto que, con el paso de los años, el número de espermatozoides del esperma va disminuyendo y la disfunción en mayor o menor grado de la próstata es frecuente.