zonas erógenas

Una de las zonas erógenas que resulta ser una bomba de placer es la llamada punto 8. Coloca tu dedo en la base de su pene, en el punto exacto donde se une a los testículos. Esta zona está recubierta de un tejido igual de sensible y eréctil que el pene. Dibuja con la punta del dedo un anillo alrededor de la base de su miembro y otro alrededor de su escroto justo donde se junta al cuerpo. Durante los juegos sexuales previos dibuja ese ocho imaginario con el dedo o estimula una mitad con la lengua mientras acaricias la otra. Para multiplicar las sensaciones, alterna los movimientos y así no sabrá qué es lo que vas a hacer a continuación. Haz círculos con la lengua alrededor de los testículos, es otra manera de estimular las zonas erógenas masculinas, a la vez que presionas suavemente la base del pene. Otra idea, sujeta un vaso de agua caliente durante varios segundo y después coloca tus manos sobre la zona. El calor intensificará la sensación de cada movimiento.

Coloca a tu chico boca arriba y siéntate sobre él, coloca un dedo en uno de los laterales del pecho. Recorre sus pectorales hacia abajo. Dibuja una doble uve. Comienza con una caricia firme y luego repite el movimiento de forma más suave, con la mano en la lengua. Cuanto más lento lo hagas más excitarás todas las terminaciones nerviosas que están bajo la piel, Alterna las caricias hacia delante y hacia atrás a lo largo del punto W y no te olvides de las zonas erógenas más importante que hay por allí, los pezones. Aumenta la presión y tócalos cada vez un poco más fuerte para que se concentre más sangre en la zona y la sensación de placer se multiplique.

Los testículos son zonas erógenas excesivamente sensibles y de hecho hay un pequeño punto que bien estimulado, le lleva al placer antes que cualquier roce. Se trata de la línea que recorre el centro de su escroto de arriba abajo. Tan bien es verdad que al ser tan sensible hay hombres que lo encuentran maravillosos y otros no se dejan tocar. Tócale mientras acaricias su pene durante los preliminares.