Cuando mantenemos relaciones sexuales, la vagina se llena de sangre y produce secreciones bajo el efecto de la excitación. Cuando está próxima al clímax, la vagina disminuye el volumen, aproximadamente un 30%, ya que los músculos de la vulva se contraen de manera muy brusca. Algunas mujeres son capaces de contraerlos voluntariamente, lo que provoca mucho más placer para su pareja. Es como si el pene fuera aspirado, cuya práctica se llama “beso de Singapur”. Estas contracciones también se dan en el útero, lo que facilita el paso de los espermatozoides.

La elasticidad de la vagina, además permite adaptarse a cualquier forma y tamaño de pene, y sobre todo permite realizar innumerables posturas del kamasutra.

La cuestión no es nueva: ¿clitoriano o vaginal? Esta cuestión parece que está, en la actualidad, un poco pasada de moda. En el orgasmo son importantes tanto la vagina como el clítoris, ya que la estimulación de este último es esencial para llegar al orgasmo mientras que la vagina es donde se produce este.

Así pues, un orgasmo clitoriano siempre es vaginal. Eso sí, también se ha hablado mucho del orgasmo vaginal puro. Éste sería provocado sólo por estimulación de la vagina y no del clítoris. Es muy extraño y significa que las mujeres con este tipo de orgasmo tienen un clítoris insensible.

En cuanto al punto G, está colocado a unos 6 centímetros de la vulva, hacia la puerta delantera de la vagina. Existen posturas específicas que permiten ejercer una presión mayor del pene sobre el punto G. Prueba todas las posturas del kamasutra, el orgasmo lo tienes asegurado.

En caso de orgasmo, con mayor o intensidad, puede expulsarse un líquido claro por la uretra, no por la vagina. Es lo que se conoce como eyaculación femenina. En realidad, más que orgasmos, en la actualidad lo que está más de moda es el squirt, la variedad más abundante de eyaculación femenina.

Te recordamos que el placer practicando sexo es ilimitado, así que si lo que quieres es disfrutar con tu pareja y estimular tu vagina, lo único que tienes que hacer el echarle un poco de imaginación.