rutina

Muchas parejas se quedan atrapadas en la rutina por el empeño de planificar todos los movimientos de cada día. Es cierto que hay que ir al trabajo, comer o llevar a los niños a clase, pero también existen muchos otros planes que se pueden cambiar un poco para darle una nueva perspectiva a la relación y evitar la rutina.

Si todos los veranos hacemos lo mismo, la misma playa o el mismo hotel, llegará un momento en que el aburrimiento llegará. Si lo que empezó siendo una idea original de una tarde se convierte en hábito, la rutina os atrapará. Al final, todas las semanas termináis haciendo lo mismo por esa costumbre de tener todo bajo control.

Por un lado, seguro que piensas que ésta es la mejor opción porque no corres el riesgo de que algún acontecimiento te coja desprevenido, pero si quieres que tu relación sea duradera, es necesario cambiar el chip: da pie a la improvisación. Improvisar no quiere decir gastar más dinero, sino evitar la rutina.

Seguro que alguna vez habéis hablado de hacer algo juntos, algo que los dos deseáis desde hace tiempo pero que nunca encontráis del momento. Un salto en paracaídas, un viaje exótico o probar una comida tailandesa por primera vez. Los planes realizados en común unen y la capacidad de compartir es básica en la pareja. Otra de las opciones puede ser que comencéis a practicar algún deporte juntos. Incluso practicarlo con otra pareja de amigos. Cualquier actividad que suponga descubrir cosas juntos puede romper la rutina contra la que te enfrentas. No olvides llevar este tema al sexo. Buscar nuevas sensaciones, nuevas posturas que ninguno haya practicado antes puede resultar muy excitante y divertido.

Como hemos dicho antes, es imprescindible que rompáis con la rutina en la cama. La chica puede buscar en el armario ese conjunto de lencería tan sexy. Si no es así, compra uno que te haga sentir sexy y segura. Los colores rojo y negro suelen ser los más sensuales. Pídele a él que te haga un steeptease o utiliza algún juguete sexual para alimentar vuestra imaginación. Intenta variar el lugar donde practicáis sexo. La cama está bien, pero la ducha puede ser muy erótica y el sofá muy divertido.