La mayoría de los hombres se hacen los «machotes» cuando hablan con sus amigos de las mujeres o de sus relaciones con ellas. Pero no engañan a nadie, en el fondo todas saben que no pueden vivir sin ellas. Las mujeres van a ser las que los abracen cuando estén en la cama, las que los cuiden y las que los entiendan siempre.

Después de un largo día de trabajo, de un día duro en la oficina a las mujeres les encanta contar todo lo que les ha pasado. Si, ya lo sabemos a las mujeres les encanta hablar, y nuestra pareja es la persona más adecuada para esto. Parejas, ya sabéis, bajad un momento la televisión o dejad de leer y mostrad interés por la vida de vuestra chica, ella os lo agradecerá.

No hay cosa que más les duela a las mujeres que las mentiras. La honestidad es lo más importante, es mejor decir la verdad, aunque sea duro y duela, es mejor que no decirla. Además, no se sabe por qué pero ella acabará pillándote.

A las mujeres les encanta sentirse importante, más que el fútbol y los amigos. Es normal que en las parejas cada uno tenga su espacio y su vida, pero ellas quieren ocupar el primer lugar en la vida de su pareja. Por lo tanto, el sábado por la noche ellas prefieren que su pareja vea una peli abrazados a que él esté jugando al FIFA.

Hombres del mundo, hay que darse cuenta del nuevo corte de pelo, de su nuevo vestido o incluso de esos kilitos que se ha quitado en las últimas semanas. Las mujeres necesitan un poquito de atención de sus chicos.

Las mujeres tardan algo más en alcanzar el orgasmo que los hombres. Por eso hay que tener paciencia y tomarlo todo con calma. Con el paso del tiempo y según se va cogiendo confianza los chicos se van desesperando, van a lo suyo y no hacen nada por satisfacer a su chica. Eso hay que corregirlo.

Si hay ocasiones que ellas están más calladas de lo normal o con pocas ganas de hacer cosas no significa que estén enfadadas. Las mujeres necesitan tiempo para ellas mismas, para pensar y dar vueltas a sus cosas.