hombres

De la misma forma que a las mujeres les molesta que se les catalogue en función de los tópicos de comportamiento femenino, los hombres se sienten en ocasiones juzgados por ideas preconcebidas que están muy lejos de la realidad individual de cada uno. Los clichés sobre la sexualidad masculina están muy arraigados y son multitud. Vamos a presentar alguno tópicos sobre los hombres que merecen ser repasados.

Pensamos que los hombres siempre están a punto, preparados para hacer el amor, nunca se encuentran cansados y no saben lo que es una migraña. Además, están todo el día pensando en el sexo. Ellos también pueden sufrir estrés, tener preocupaciones o, simplemente, no tener ganas en ese momento. Sus emociones les afectan de la misma manera que a las mujeres las suyas, ellas influyen de igual forma en su libido. Pocas veces, es cierto, pero ocurre. Así que deja de preocuparte. Que no tenga ganas ese día no significa que ya no te desee.

Los hombres también fingen. Seamos realistas, fingir no es algo exclusivo de las mujeres, aunque ellas lo hacen más. Por cada 4 mujeres que fingen, únicamente un hombre lo hace. Un 47% aproximadamente de ellos llegan al orgasmo siempre con una penetración vaginal, y  un 3% confiesa que nunca consiguen el orgasmo en una relación sexual. ¡Sorpresa! ¡Y ellas que pensaban que los hombres nunca fingían!

Eyacular no es sinónimo de placer. No necesariamente. Eyacular y llegar al orgasmo no siempre van de la mano. Hay hombres que consiguen llegar el orgasmo sin tener la necesidad de eyacular, lo que es conocido como “orgasmo seco”. Pero por tranquilizar a todo el mundo,  en la mayoría de las ocasiones, placer, orgasmo y eyaculación son sólo uno.

A pesar de todo, seguimos teniendo el antiguo prejuicio de que los hombres sólo tienen un único objetivo cuando mantienen relaciones sexuales: sentir placer. El hombre de hoy en día, ya se encuentra por encima de todo eso y hoy reclama muchas más atenciones, caricias y preliminares. Claro que de vez en cuando se saltan estos pasos para el placer de los dos. De todas maneras, debemos quitarnos de la cabeza que los preliminares son incompatibles con la sexualidad masculina.