cunnilingus

El cunnilingus es un arte muy poco frecuente o, si no es así, es tan corto y falto de atención que tenemos que prestarle la dedicación necesaria. Hay que escoger un lugar tranquilo, donde ella se sienta segura y relajada, si no, es posible que ella no esté concentrada. Bésala con cariño de forma húmeda. Empieza a calentar el ambiente. Mientras lo haces acaricia su piel, con suavidad, sin prisas, piensa que esto lleva mucho tiempo y debe ser perfecto, es más, ella está a tu merced, toda para ti.

Seguimos con la posibilidade de realizar un cunnilingus a tu pareja para conseguir llegar al éxtasis.

Si tu pareja es de esas mujeres que consideran que su sexo es estándar en términos de sensibilidad, ni muy sensible, ni indolente, el mejor cunnilingus empezará por suaves estímulos en los labios para comenzar a humedecer el clítoris, aumentando de forma progresiva la presión y velocidad de la lengua. En cualquiera de los casos, la variación en el sentido de los giros de la misma traerá diversión a la cama. Y es que el simple hecho de cambiar un movimiento vertical por otro horizontal, puede aumentar la excitación de una manera exponencial.

Si no te identificas con ninguna de las sensibilidades descritas anteriormente, lo mejor es hacer «la vaquera». Estamos hablando de que tu pareja se tumbe boca arriba y le ofrezcas tu sexo directamente sobre la boca. De esta manera, controlarás o guiarás, según se mire, la intensidad del cunnilingus en todo momento. Además, tu amante podrá acompañar finalmente tu excitación, sus manos están perfectamente dispuestas para agarrar tus nalgas o jugar con los dedos donde os apetezca.

Para parejas que se conocen del todo y saben sobre la presión, el ritmo y variaciones que tienen que introducir en le momento adecuado. ¿Podéis probar a compaginar la estimulación anal con el cunnilingus? Evidentemente, en el caso de que vuestra pareja sea un hombre, la penetración con el miembro masculino es del todo imposible. Lo primero sería asegurarnos de que poseemos un lubricante para que todo sea más sencillo. Una vez que se consiga la excitación suficiente, el sexo anal puede acompañarnos, durante el viaje oral, hasta llegar al clímax. Se puede elegir entre los dedos de los amantes, tapones estilosos o los múltiples masajeadores anales.