masturbacion

La masturbación no es nada más que la estimulación de los genitales con el consiguiente placer que eso conlleva. De esta forma se genera un estado de relajación y placer que invita a conseguir una sensación total de bienestar. Según los especialistas o sexólogos, la masturbación ayuda a alcanzar una sexualidad plena, por tanto podemos decir que contribuye a llevar una salud sexual bastante equilibrada. Hay que tener claro que se trata de una práctica muy normal natural e íntima que cada persona realiza a su manera, es decir, no todo el mundo tiene por qué realizarlo de la misma forma o con la misma frecuencia. De hecho existen algunas falsas creencias acerca de los efectos que puede llegar a causar en el organismo, los hay que incluso piensan que puede producir esterilidad o ¡sordera!

Mientras la masturbación se practique con coherencia no existe ningún problema, lo que ya sería más preocupante es el caso en el que la persona se obsesiona y la frecuencia se descontrola, estamos hablando de que se convierte en una manía. Es el momento en el que deberíamos acudir a un especialista, se trata muy probablemente de algún trastorno psicológico.

Si analizamos por rangos de edades la frecuencia con la que se realiza la masturbación, es evidentemente mucho más habitual cuando se empieza la adolescencia y durante dicho periodo. Las hormonas comienzan a descontrolarse y es el momento de la vida donde uno hace consciente de sus genitales y de cómo reaccionan ante determinados estímulos. Por lo que es normal que un adolescente llegue a masturbarse más de una vez al día.

Por medio de la masturbación podemos llegar a conocer mejor cuales son las partes más erógenas de cada persona. Estas zonas son así de sensibles porque en ellas se concentran un gran número de captadores sensoriales o terminaciones nerviosas. Aunque existen zonas que es fácil que coincidan en ambos sexos, suelen existir algunas diferencias. Nos referimos a zonas a través de las cuales se puede llegar a tener un orgasmo, como vagina, pene, testículos, clítoris o ano.

Es fácil pensar que para conseguir llevar una vida plena en el plano sexual, la información es poder y por lo tanto conocernos a nosotros mismo y a la pareja nos facilitará que mejore este tipo de relaciones. Para conocer debemos explorar y que mejor manera de explorar que con la masturbación.