chocolate

Desde la época de los aztecas circula el mito mágico alrededor de los efectos afrodisíacos del chocolate. De hecho, prácticamente la mitad de las mujeres entrevistadas en el libro «por qué necesitan las mujeres el chocolate», confesó que elegiría este alimento antes del sexo.

Hay quienes lo llaman «el Prozac vegetal». Existen multitud de preparados a base de chocolate que circulan por Internet «exhibiendo» sus propiedades afrodisíacas, pero no dejan de ser historias meras amplificadoras de un mito.

El chocolate además de ser un alimento con alta capacidad antioxidante, su ingestión produce una sensación de bienestar en el organismo, esto se debe entre otras sustancias a la feniletilamina, un componente orgánico que pertenece a la familia de las anfetaminas.

Cuando alguien se siente atraído físicamente por otra persona, se produce en el organismo una sustancia llamada feniletilamina que es la generadora del «amor» y que a su vez, activa la producción de serotinina que estimula los neurotransistores a las terminales de las células nerviosas. Esos procesos comienzan en una región del cerebro denominación hipotálamo, de allí se trasladan a la corteza cerebral, que es el lugar dónde se guardan las experiencias pasadas. Entre otros componentes, el chocolate también contiene triptófano, precursor de la serotinina, un neurotransmisor que sintetiza nuestro cerebro, llamado también la «hormona del amor o de la felicidad».

La sensación de bienestar que produce el chocolate es la razón por la que las personas que están acostumbradas a ingerir este alimento en aquellos momentos en los que no se encuentran bien, cuando se sienten tristes o deprimidas.

Además de estas propiedades, el chocolate de consume negro, porque ayuda a reducir la presión arterial, sin embargo, no podemos apreciar estos efectos si se toma con leche.

Los beneficios del chocolate negro, se deben a las propiedades antioxidantes de los flavonoides polifenólicos que contiene. La dosis que se debe tomar tiene que ser muy pequeña y no debería superar una onza diaria para evitar que otros efectos perjudiciales de este alimento puedan superar los beneficios.

El chocolate contiene sustancias alcaloides, como la cafeína y la teobromina. Alcaloides que excitan el sistema nervioso, haciendo que nos sintamos más activos y aumentando el ritmo cardíaco.