sexuales

Muchas mujeres sufren complejos, tapujos sexuales y tabúes que terminan con cualquier posibilidad de disfrutar de un encuentro carnal. Para que el sexo resulte placentero para las mujeres es fundamental que se sientan relajadas. Es la manera en la que van a disfrutar a la hora de probar alternativas nuevas. Los ascos nunca fueron buenos compañeros de viaje. Hay que dejar atrás los escrúpulos, miedos y vergüenzas. Si crees que tienes algunas de las que vamos a comentar, intenta acabar con la nefasta influencia que ejerce sobre tí y soluciona de una vez por todas tus relaciones sexuales.

El sexo oral es la forma con la que la mayoría de las personas alcanzar orgasmos más intensos. Es posible que hace años este concepto se viera como algo desagradable. Actualmente, es una de las prácticas sexuales más comunes y satisfactorias. Además, juega un papel relevante para las mujeres en los preliminares.

Muchas mujeres están preocupadas por enfrentarse directamente a olores o restos inesperados. Además que las parejas se sumerjan en sus zonas más íntimas sin ser plenamente conscientes de que estén completamente limpias. La higiene en las relaciones sexuales es importante, pero no debemos tomarla como algo obsesivo. Prueba a asaltar a tu pareja cuando salga de la ducha.

Otro de los problemas más habituales a la hora de mantener sexo oral a sus parejas es la sensación de ahogo que en muchas ocasiones, se traduce en desagradables arcadas. Ayúdate de las manos y recuerda que no todo se basa en succionar. Lamer la zona circundante, acariciar y agitar son movimientos que te permitirán coger aire. Mantener relaciones sexuales placenteras no significa que uno tenga que sufrir y el otro disfrutar. De esta manera tu pareja no dejará de disfrutar.

Bien por comodidad o porque han encontrado en el ritual habitual la manera más rápida para alcanzar el éxtasis, son muchas las mujeres que cometen el pecado sexual de no querer cosas nuevas en las relaciones sexuales.

Nada mata más rápido la vida sexual que una pareja que se niega a salir de su zona de confort en las relaciones sexuales.