El verano, es el tiempo que aprovechamos para disfrutar de un merecido descanso. Pero con él también llegan muchas rupturas de pareja. Dicen que si una relación es buena, al término del verano será mejor. Al contrario si la relación de pareja es complicada, terminará en otoño con una separación. Precisamente es esa la estación en la que más rupturas se producen. Las estadísticas no engañan.

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Si no quieres decir adiós a tu pareja este verano, te dejamos cinco consejos que dejamos a tu disposición.

Supuestamente, el verano debería unir más a la pareja, ya que es sinónimo de vacaciones, de relax y desconexión. Sin embargo, el estío también suele suponer más tiempo libre y un contacto más contínuo. En estos meses ponemos a prueba nuestras habilidades de comunicación, nuestra habilidad para resolver conflictos y nuestra capacidad para ceder y dedicar nuestro tiempo al otro.

Son estos motivos que hacen que el otoño sea la época del año en el que más divorcios y separaciones suceden. La pareja teme que su futuro no llegue a junio. No dejes que el verano se interpongan en vuestro camino. Demuestra que tu relación va viento en popa.

El verano es el momento ideal para dedicar un tiempo a la pareja. Demostrar que nuestro compañero o compañera el la persona con la que queremos seguir juntos. Haz un esfuerzo, quítate un poco de tiempo y préstale atención. A veces hay que dar para recibir.

Organiza las vacaciones con tiempo. Antes de qué llegue el verano puedes organizar más o menos como vais a distribuir el tiempo juntos. Experimenta, sal de la rutina. Atrévete a probar cosas nuevas para dar un punto de emoción y frescura a tu vida en pareja. Este periodo ofrece muchas oportunidades para realizar planes divertidos. Que harán que tu relación no quede estancada.

En verano pasaréis mucho tiempo juntos. Lo mejor es repartir las responsabilidades entre la pareja. Para que uno sólo no cargue con todas las obligaciones. Quién se encarga de los niños, quién limpia, etc. Recuerda que todo es cosa de dos.  Intenta ser flexible y ver el lado positivo de las cosas. Si tú cedes en algunas cosas, tu pareja cederá en otras y la relación será mucho más equilibrada.