sexo oral

¿Sabías que para encontrar los orígenes del sexo oral debemos retroceder prácticamente hasta el inicio de la Humanidad? Los romanos asociaban el poder con este tipo de sexo. Eran muy conocidas las buenas artes en esta práctica del emperador Julio César. Otra de las historias más antiguas que conocemos relacionadas con el sexo oral data del año 624 d. C. La emperatriz china Wu Zetian decretó que todos lo visitantes ilustres le practicasen un cunnilingus a su llegada.

Otro personaje ilustre con un conocido gusto por el sexo oral, fue el presidente J. F. Keneddy. Un gran fetichista de esta práctica. Disfrutaba mucho viendo como sus amantes lo practicaban con otras personas. También se cuenta que Cleopatra llegó a hacer 100 felaciones en una noche a nada menos que 100 soldados. ¿Leyenda o realidad?

Como podemos ver el sexo oral es una práctica sexual muy común y satisfactoria para hombres y mujeres.

Si quieres practicar sexo oral con tu pareja sin correr ningún riesgo, debes saber que existen preservativos diseñados para esta función. Existen algunos con forma de protectores dentales, con látex y sin látex. Si no los has usado en tus prácticas sexuales anteriores, puede ser una gran idea en las relaciones próximas que entrañan riesgo.

Existe una gran variedad de sabores. La función del preservativo en el sexo oral es impedir el paso de fluidos. De esta forma podrás centrarte en disfrutar. Las posibilidades de contraer una enfermedad de transmisión sexual disminuyen notablemente. Para que resulte más placentero todavía, estos preservativos son más finos que los utilizados en las relaciones con penetración. Además no tienen lubricante para que no resulte desagradable para quien lo practica.

Cuando la pareja se queda embarazada debemos pensar que hay algunas prácticas sexuales que pueden ser perjudiciales. en el caso del sexo oral hay que tener en cuenta algunas indicaciones para que resulte placentero y no correr ningún riesgo. Es importante la higiene y asegurarse de que la pareja no tiene ninguna enfermedad contagiosa. La pareja debe evitar insuflar aire en la vagina. Esta acción puede provocar complicaciones tanto en el bebé como en la madre. En un estado de gestación avanzado, esta puede ser una da las prácticas más cómodas y placenteras para la mamá.