masturbacion

Todas las mujeres deberían conocer su cuerpo, saber qué les da placer y qué no y cuales son los puntos que hacen que se exciten. Para llegar a este punto solo existe un camino: la masturbación. No sólo por el propio placer, sino también para saber guiar a tu pareja sobre tus gustos. Si realmente quieres hacerlo bien y sacarle el máximo partido a tus encuentros en solitario, no te pierdas los consejos que vamos a dar sobre la masturbación femenina.

La masturbación femenina puede resultar todavía un tema un poco tabú. Debemos quitarle importancia al asunto porque se trata de una práctica muy común que además solo aporta beneficios a la mujer. Masturbarse es la mejor forma de conocer los puntos sensibles y descubrir nuestro propio cuerpo. Una vez aprendas como llegar al orgasmo, será mucho más sencillo guiar a tu pareja para alcanzar una mejor vida sexual. Conocer el clítoris, el punto G y otras zonas erógenas.

Si eres una mujer experimentada en este terreno.  Comienza la masturbación colocando las piernas abiertas en posición acostada o sentada. Pon ahora a trabajar a tus dedos. Empieza por explorar la vulva con caricias. Abre los labios grandes y los pequeños para descubrir el clítoris. Utiliza tu dedo corazón para jugar con tu clítoris. Acarícialo adelante y atrás, arriba y abajo o con movimientos circulares. Mantén el ritmo hasta llegar al orgasmo.

Eres un poco tímida en el plano sexual. La vagina es profunda y de difícil acceso para las manos. Utiliza la imaginación para acariciarte o penetrar tu vagina y explorar los placeres de la masturbación. Colócate acostada y coloca el objeto entre las piernas efectuando un movimiento de vaivén para frotar el clítoris. Busca el ritmo y tu placer.

Cuando se está sola no tiene por qué significar que se trate de una compensación a una falta de relaciones sexuales. La masturbación es un manera de disfrutar de un momento de placer consigo misma, durante el cual todo está permitido.

Al contrario de lo que parezca, las mujeres sin pareja no son las únicas que lo practican. Para las que deseen compartir ese instante de placer con su pareja es un signo de confianza y complicidad.