Los mitos sexuales son aquellos rumores sin fundamento que construyen una creencia inválida acerca de un tema sexual. Lo malo, es que esta supuesta creencia errónea comienza a divulgarse y a llegar a oídos de personas que por su bajo conocimiento en cuanto a sexo se  refiere, la toman como verdadera. Desgraciadamente, el sexo siempre ha sido visto como un tema tabú. Por este motivo se ha restringido en ocasiones su apertura e información hacia la comunidad. Creando una vez más, que aparezcan mitos acerca de el, falsos e incorrectos. Porque la sociedad tiene la necesidad de creer en algo sin importar si es cierto o no, porque el mito tiene lógica o porque lo escucharon de alguien de confianza. Para muchas personas, los mitos sexuales no permiten que se disfrute de la sexualidad tal y como debe ser, sino que interfieren con la misma o inclusive, llegan a destruirla.

La mejor arma sexual es el conocimiento, a continuación enumeramos algunos de los mitos sexuales más habituales, para que empieces a conocerlos y a descartarlos de una vez.

La impotencia en los hombres mayores es siempre producida por factores físicos. Falso, ya que los factores psicológicos también pueden resultar los únicos culpables. Los negros gozan de un mayor impulso y potencia sexual que los blancos. Otro de los mitos sexuales falsos. No existe ningún estudio científico que avale esta creencia.

El hombre con el pene grande tiene mayor potencia y capacidad sexual que el que tiene un pene pequeño. Otro creencia falsa, el placer sexual no tiene relación con el tamaño del pene. El sexo oral no produce cáncer. El sexo oral en todo caso puede ser el medio transmisor de infección de transmisión sexual, pero nunca de cáncer. La ingesta de semen es alimenticia. Es cierto que el semen contiene proteínas, sin embargo estas no son suficientes como para una nutritiva ingesta. Otros mitos sexuales que la gente cree.

Para finalizar con los mitos sexuales más habituales tenemos que hablar de los relacionados con las penetraciones. En la primera relación sexual existen las mismas posibilidades de embarazo que en cualquier otra. El coito en el embarazo no es peligroso para el feto, siempre y cuando no haya restricción médica. Y por último, si no hubo eyaculación no hay posibilidad de quedarse embarazada. Esto es una creencia y un error fatal. el pene segrega un líquido seminal antes de la eyaculación que también contiene espermatozoides.