bondage

Tras el éxito de la trilogía de «50 Sombras de Grey», cada vez son más las mujeres que están descubriendo sus fantasías eróticas. Entre estas fantasías, una de las más común es la sumisión y el Bondage. Pero en realidad, ¿sabes en qué consiste esta práctica sexual?, ¿conoces cuáles son las normas básicas para practicarlo?, ¿existen diferentes tipos de Bondage?

La palabra Bondage viene del inglés to bind que significa maniatar. Es una de las prácticas más conocidas del mundo BDSM, en la que se ata a la persona sumisa. Puede ser con cuerdas de diversos tipos, cadenas, esposas, vendas y un sin fin de materiales. El objetivo es inmovilizar las extremidades o el tronco para que el amo la tenga a su merced.

En la mayoría de las ocasiones, la sensación de dejarse llevar liberándose de inhibiciones y responsabilidades a la hora de la práctica sexual es altamente gratificante en el plano sexual. Aunque a algunas personas les atraen también las sensaciones físicas. La presión de la cuerda, la imposibilidad de moverse, el roce o incluso la abrasión producida por la cuerda al desplazarse sobre la piel. Es frecuente asimismo el uso del Bondage en los llamados «juegos de sumisión». La sensación de estar dominados por otra persona y que en todo momento estemos expuestos a sus peticiones puede resultar sorprendentemente excitante.

Existen varias normas de seguridad que hay que seguir en el Bondage:

Hay que ponerse de acuerdo en saber quién es la persona que manda. Crear un código para cuando no se esté de acuerdo con algo o cuando quieran parar por completo.

Existen zonas por las que está prohibido pasar la cuerda, el cuello por ejemplo.

Hay que tener siempre a mano tijeras o cualquier elemento que nos ayude a cortar las cuerdas si en algún momento se sienten incómodos.

Realizar sesiones de corta duración si las posiciones son incómodas o si la persona que ata no está experimentada.

Muchas de las posturas que se reproducen en el material gráfico sobre Bondage son de exhibición. No se deben reproducir sin un alto dominio de la técnica, No se deben correr riesgos innecesarios.

Si se utilizan esposas, hay que indicarle a la persona sometida dónde está el segundo juego de llaves.