¿Quñe son las bolas chinas?, ¿cómo elegir las mejores?, ¿cuánto tiempo se deben llevar puestas?, ¿se deben usar durante el embarazo?, ¿con la menstruación?. Vamos a resolver todas las dudas que surjan sobre las bolas chinas.

Las bolas chinas no son una herramienta que proporcione placer, al menos no placer sexual de una manera directa.

A pesar de que desde que se publicó el famoso libro 50 sombras de Grey las ventas de bolas chinas se han lanzado espectacularmente en los países donde ha sido besteller. No podemos afirmar que la mujer llevándolas sienta placer alguno. Puede que echándole imaginación y fantasía al asunto surja excitación. Y luego una cosa lleve a la otra, pero placer sexual no proporciona llevarlas puestas.

El negocio de los juguetes sexuales ha encontrado un filón explotando el lado terapéutico de las bolas chinas. Algunos nos las quieren vender como la panacea y la solución a todos los problemas de suelo pélvico, la verdad sea dicha, ni esta ni ninguna es una solución única y válida para todo el mundo.

Además, para aquellas mujeres con hipotonía puede resultar frustrante que no puedan mantener las bolas chinas ni siquiera un minuto. Por otro lado, los casos de hipertonía de suelo pélvico, donde el uso de bolas chinas está generalmente contraindicado. También en mujeres con vaginismo que no podrían conseguir ni siquiera colocárselas. Cada mujer es diferente. Cada problema de suelo pélvico es único y puede tener causas y circunstancias diferentes. Cada caso requiere tratamientos diferentes, por eso siempre es importante acudir a un especialista.

Lo que si parece que se ha demostrado es que el uso continuo de las bolas chinas por parte de mujeres adultas y sanas ayuda en gran medida a mejorar el todo de los músculos del suelo pélvico. aumenta la circulación sanguínea y la lubricación natural de la vagina, lo cual, revierte directamente en una mejoría considerable en la calidad de las relaciones sexuales. Orgasmos más largos e intensos. Recuperación de la sensibilidad sexual perdida después de un parto. Un suelo pélvico tonificado y fortalecido ayudará a evitar incontinencias urinarias y disminuir el riesgo de prolapso